Nebraska recibe a los estadounidenses del crucero afectado por Hantavirus

En una operación coordinada bajo estrictos protocolos de bioseguridad, 17 ciudadanos estadounidenses y un residente británico aterrizaron la madrugada de este lunes en el aeródromo de Omaha. El grupo, que formaba parte de la expedición del crucero MV Hondius, fue trasladado de inmediato para iniciar un periodo de observación y aislamiento tras confirmarse la presencia del letal Virus de los Andes a bordo.

El Centro Médico de la Universidad de Nebraska (UNMC), reconocido mundialmente por su manejo de crisis biológicas como el Ébola, es ahora el hogar temporal de los repatriados.

Lo que diferencia este brote de otros incidentes en alta mar es la naturaleza de la cepa. A diferencia de las variantes de hantavirus comunes en Norteamérica, la cepa Andes (endémica de la región patagónica) posee una característica inquietante: la capacidad de transmisión de persona a persona.

“Nuestra prioridad es la contención. Aunque el riesgo para el público general en Nebraska es nulo, la naturaleza del Virus de los Andes exige un rigor absoluto en el manejo de fluidos y contacto cercano”, declaró el Dr. Christopher Ames, especialista en enfermedades infecciosas del UNMC.

Los CDC han establecido un protocolo de vigilancia de 42 días, el periodo máximo estimado de incubación para este virus. Aquellos que den negativo de forma persistente y no presenten síntomas podrían completar parte de su cuarentena en sus domicilios, bajo monitoreo telemático y estrictas restricciones de contacto físico.