
Durante décadas, las cámaras de comercio multiculturales en los Estados Unidos han operado como islas de influencia. Representando a comunidades masivas de inmigrantes, grupos religiosos y minorías, estas organizaciones han sido el motor de sus vecindarios, pero carecían de una estructura unificada para proyectar su poder a nivel nacional.
Esa era de fragmentación llegó a su fin esta semana con el lanzamiento oficial de la Multicultural Business Coalition (MBC). Líderes empresariales de casi 65 cámaras de comercio y grupos de defensa formalizaron esta alianza que, según sus organizadores, constituye una de las mayores coaliciones de liderazgo étnico jamás ensambladas en la historia reciente de la nación.
La formación de este bloque responde a una frustración compartida: aunque estas comunidades enfrentan retos idénticos, como el acceso limitado al capital, barreras en la contratación gubernamental y presiones regulatorias, históricamente habían abordado estas batallas por separado.
“Todos nos dimos cuenta de que somos más fuertes juntos que fragmentados”, afirmó Frank García, recién elegido presidente de la coalición. “Individualmente, estas cámaras tenían influencia en sus comunidades. Pero colectivamente, representamos a decenas de millones de personas y un enorme poder económico. Eso cambia la ecuación”.
Tras una votación formal, la directiva quedó encabezada por García como Chairman y Kenneth Roldan como Presidente. Un papel fundamental fue el de Duvi Honig, CEO de la Cámara de Comercio Judía Ortodoxa, quien fue nombrado Secretario y Cofundador. García atribuyó a Honig años de labor diplomática uniendo lazos entre comunidades que tradicionalmente no colaboraban de forma coordinada.

La coalición no solo abarca a la comunidad hispana y asiática, sino que incluye representación de las comunidades caribeña, africana, de Oriente Medio, judía y del sur de Asia, con una fuerte base en el área de Nueva York y Nueva Jersey pero con alcance global.
La estrategia de la MBC va más allá del simple contacto empresarial. Se han definido como una plataforma de defensa coordinada diseñada para interactuar con agencias gubernamentales, funcionarios electos y la América corporativa con una palanca de negociación sin precedentes.
Mark Jaffe, de la Cámara de Comercio del Gran Nueva York, señaló que la unión crea “escala y coordinación”, elementos esenciales para garantizar la rendición de cuentas por parte de los reguladores y las grandes instituciones.
Ejes de acción inmediata:
- Empoderamiento Económico: Diversidad de proveedores y desarrollo de pequeñas empresas.
- Comercio Internacional: Fortalecimiento de lazos con diásporas en Asia, América Latina y el Caribe.
- Políticas Públicas: Cabildeo directo para leyes de inclusión financiera y fuerza laboral.
- Justicia Social: Combate activo contra la discriminación que afecta al comercio minoritario.
“Hoy representamos decenas de millones de voces. Eso es influencia real”, declaró Honig durante el lanzamiento. “Esta coalición nos da la capacidad de moldear resultados y asegurar que cada comunidad sea escuchada. Estamos construyendo una fuerza unificada que no será ignorada”.
La MBC ya planea foros de política nacional y cumbres económicas para su primera fase de operaciones, marcando lo que muchos analistas consideran un giro fundamental en la influencia política y económica de las minorías en los Estados Unidos.