
Lo que pudo haber sido una tragedia irreparable terminó en lo que vecinos y familiares califican como un “milagro de primavera”. Javontai Francis, un niño de 5 años con autismo severo, sobrevivió tras caer desde el tercer piso de un edificio de apartamentos en el sector de Morrisania la mañana del lunes.
El suceso ocurrió aproximadamente a las 10:50 AM en el complejo ubicado en la intersección de la Calle East 167 y Washington Avenue. Según el reporte preliminar de las autoridades, el pequeño Javontai logró salir por una ventana de su vivienda en el tercer piso.
En un giro dramático, el menor no cayó al vacío de forma directa; testigos y familiares relataron que el niño descendió de alguna manera por la estructura de la escalera de incendios hasta el nivel del primer piso, desde donde finalmente impactó contra el pavimento de concreto.
A pesar de la espectacularidad de la caída, el menor fue trasladado consciente y alerta al Hospital Harlem. Los médicos informaron que, milagrosamente, sus heridas no ponen en riesgo su vida. El balance médico incluye:
- Una costilla fracturada.
- Dos dientes perdidos y uno astillado.
- Una herida profunda en la barbilla.
“Mi hijo es un luchador”, declaró su madre a medios locales a las puertas del hospital. “Verlo caer fue el peor momento de mi vida, pero Dios puso su mano”.
Más allá del alivio por la salud de Javontai, el incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad en los edificios de vivienda pública y privada de El Bronx. La madre del menor denunció que el apartamento no contaba con protectores de ventanas (window guards), una medida que es obligatoria por ley en la Ciudad de Nueva York en cualquier unidad donde resida un niño de 10 años o menos.
Según la familia, se realizaron múltiples solicitudes al propietario del inmueble para instalar los protectores y reparar las ventanas, las cuales, aseguran, no cerraban correctamente.
El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y los servicios de protección infantil están investigando el caso. Aunque inicialmente se ha clasificado como un accidente, las autoridades inspeccionarán el edificio para determinar si existen violaciones al código de vivienda que pudieran derivar en sanciones legales contra los dueños de la propiedad.
Este suceso sirve como un recordatorio urgente para todos los inquilinos: en Nueva York, los propietarios están legalmente obligados a instalar protectores de ventanas si hay niños en la casa. No es una opción, es un derecho que salva vidas.