El volcán Popocatépetl registra una constante actividad moderada caracterizada por la emisión continua de vapor de agua, gases volcánicos y ligeras cantidades de ceniza que se dispersan hacia los sectores aledaños, de acuerdo con los reportes oficiales de monitoreo.
Los sistemas del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) detallan que este comportamiento se mantiene dentro de los parámetros estables previstos por el semáforo volcánico, el cual continúa catalogado en Amarillo Fase 2 para salvaguardar a las comunidades cercanas.
Ante este escenario, las autoridades federales y estatales reiteraron el llamado imperativo a la ciudadanía para respetar estrictamente el radio de exclusión de 12 kilómetros a partir del cráter, recordando que el ingreso a esta zona representa un riesgo elevado debido a la posibilidad de explosiones repentinas y la expulsión de fragmentos incandescentes.
Asimismo, los servicios de protección civil mantienen la vigilancia sobre la dirección de los vientos para prever la posible caída leve de ceniza en municipios circundantes, recomendando a la población utilizar cubrebocas, proteger los depósitos de agua y evitar realizar actividades prolongadas al aire libre.