Mejoran las expectativas económicas de Venezuela tras la caída de Maduro: proyectan una reactivación del 30%

La operación militar estadounidense que derrocó a Nicolás Maduro cambió radicalmente el escenario en el país y las expectativas para la economía.

Hasta el viernes 2 de enero, había una máxima confrontación entre ambos países: sanciones más severas sobre la industria petrolera, incautación de tanqueros y un fuerte efecto disuasorio sobre otros buques.

Venezuela vendía petróleo con descuento de hasta un 50%, con un bajo nivel de producción y exportación. Profundizó el uso de criptomonedas para aumentar el flujo de divisas ante la ausencia de inversiones extranjeras, mientras que la inflación se desborda y aniquila los salarios absurdamente bajos.

La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) negocia con Washington la venta de volúmenes de crudo, mediante esquemas similares con multinacionales como Chevron. El presidente Donald Trump firmó una orden para blindar los ingresos petroleros y dijo que los administrará para proveer de bienes y reparar la infraestructura eléctrica venezolana.

“El año 2026 arrancó con un viraje sin precedentes en la política de Venezuela y traerá consecuencias en la dinámica económica”, acotó el economista Asdrúbal Oliveros.

“Nunca antes política y economía habían estado tan entrelazados como en estos momentos”, aseguró.

Flujo de caja “estable”

Analistas sostienen que si la presidenta encargada Delcy Rodríguez da señales de apertura y flexibilización, podría construir los consensos internos requeridos para atraer inversiones.

“El país requiere urgentemente de un flujo de caja creciente y estable, y es el petróleo quien lo puede proveer de forma inmediata”, sostuvo el economista Carlos Torrealba Rangel.

Las perspectivas de crecimiento son positivas dado que el sector petrolero provee el 87% de las divisas.

“Estimo una expansión de 30%, es decir, el doble de lo que fue en los últimos dos años”, apuntó Oliveros.

“Aumentará el ingreso petrolero por una mayor producción, bajarán de manera significativa los descuentos y redundará en un mayor flujo de ingresos, lo que ayudará al mercado cambiario que hoy está prácticamente seco de divisas”, agregó el economista.

La actividad económica marcha aún a media máquina tras los bombardeos estadounidenses del 3 de enero para capturar a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores.

“Poco a poco se ha ido reactivando la economía. La gente ha ido comprando, se ha ido normalizando el pago del dólar, porque había muchas personas especulando el dólar más allá de la tasa. Se está dando prioridad a la venta de alimentos”, dijo Carmen álvarez, representante del comercio informal al oeste de Caracas.

La incertidumbre y la falta de confianza en la política cambiaria hizo que en la semana aumentara el precio de los bienes, tras un dólar en el mercado paralelo que se disparó más del 50% hasta llegar a unos 800 bolívares.

Oliveros explicó que el gobierno estuvo también corto de divisas, y que “no había ingresos prácticamente en dólares e incluso de los que venían en criptomonedas se habían paralizado”.

Ya para el fin de semana, el dólar no oficial comenzó a bajar hasta 530 bolívares quizás impulsado por las expectativas generadas por el acuerdo petrolero, señalan analistas.

“Transición”

Expertos advierten, no obstante, de la fragilidad de la economía venezolana.