Una gran manifestación ha dejado al menos 76 personas muertas en Irán, la cual ya lleva más de una semana, ocurrida por la muerte en detención de la joven Mahsa Amini, indicó el lunes la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega.

“Llamamos a la comunidad internacional a que tome medidas prácticas de manera unida y decidida, para poner fin a las muertes y torturas de los manifestantes”, dijo el director de la organización, Mahmood Amiry Moghaddam.

La organización con sede en Oslo indicó también que la mayoría de las familias se vieron “obligadas” a enterrar discretamente a sus seres queridos por la noche, “y recibieron presiones para no celebrar funerales públicos”.

“Muchas familias fueron amenazadas con consecuencias legales si le daban publicidad a las muertes” de sus parientes, indicó el informe de la oenegé.

El recuento oficial de las autoridades iraníes ha dado cuenta de 41 muertos, incluyendo varios miembros de las fuerzas de seguridad. Las autoridades iraníes también indicaron que arrestaron a más de 1.200 manifestantes.

Por otra parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, mostró este lunes su “preocupación por el uso excesivo de la fuerza para dispersas protestas pacíficas” en Irán, al tiempo que llamó a respetar los derechos de las mujeres iraníes.

En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Secretaría Farhan Haq dijo además que las autoridades iraníes deben “respetar los derechos de libertad de expresión, reunión pacífica y asociación”, en referencia a unas protestas que se suceden desde hace diez días.

Haq no confirmó de forma independiente la cifra de muertos o de detenidos, pero pidió a las fuerzas de seguridad iraníes que ejerzan la contención y “no usen la fuerza desproporcionadamente”.