Los hermanos Alexander enfrentan cadena perpetua tras la condena por red de trata sexual en Nueva York

Un jurado federal en Nueva York declaró culpables a Alon, Oren y Tal Alexander de liderar, entre 2009 y 2021, una red de tráfico sexual que incluyó la explotación de menores en Nueva York Miami, según informó el Miami Herald. Los hermanos, conocidos agentes inmobiliarios de lujo e hijos de una familia adinerada de Bal Harbour, ahora enfrentan penas de hasta cadena perpetua por el cargo principal y otros nueve delitos vinculados a agresiones y abuso de poder.

De acuerdo con los documentos judiciales, el tribunal federal de Nueva York consideró probadas las acusaciones: los Alexander habrían usado drogas, violencia y manipulación para someter a decenas de mujeres durante más de una década. La condena principal por conspiración para la trata sexual deja a cada uno frente a la posibilidad de pasar el resto de su vida en prisión.

Entre las pruebas más contundentes presentadas ante el tribunal federal de Nueva York se destacó la existencia de videos y mensajes de texto que, según la fiscalía federal de Nueva York, corroboraban los relatos de las víctimas y mostraban el modo de operar de los hermanos. En uno de los videos exhibidos ante los jurados, Oren Alexander afirma: “Estoy hablando en serio. Drogó a las chicas”.

El proceso incluyó el testimonio de 11 mujeresque narraron ante el jurado federal haber sido drogadas y violadas por al menos uno de los hermanos. El fiscal adjunto estadounidense Andrew Jones explicó la gravedad del caso al señalar que, pese a que las víctimas “nunca se habían conocido entre ellas y llevaban vidas diferentes”, todas compartían un relato: “fueron violadas por estos hombres“.

Los jurados acreditaron nueve cargos ligados a la explotación sexual —dos de ellos contra menores de 18 años—, atribuidos de diferentes formas a los acusados. El delito principal, conspiración para la trata sexual, coloca a los tres hermanos ante la expectativa de cadena perpetua.

La estrategia de captación: lujo, exclusividad y abuso

A lo largo del juicio, la fiscalía federal de Nueva York documentó cómo los Alexanderaprovecharon su fortuna y su posición como corredores inmobiliarios de lujo en Nueva York y Miami para acercarse a mujeres jóvenes. Según la fiscalía, los acusados ofrecían adelantos de viajes, acceso a yates, mansiones y fiestas exclusivas como método para atraer a sus víctimas, para luego —según se probó— drogarlas y agredirlas sexualmente en espacios aislados.