Tras el despliegue de energía en el Levi’s Stadium, la crítica y los fans coinciden: el espectáculo de Bad Bunny no solo cumplió las expectativas, sino que las superó mediante una narrativa visual y cultural poderosa.
A continuación, desglosamos los cinco momentos que definieron la noche del 8 de febrero de 2026.
1. El Vuelo de “La Casita” sobre el Levi’s Stadium

El show empezó cuando Benito apareció en una réplica flotante de su famosa “casita” de campo en Puerto Rico mientras se desplazaba lentamente hacia el centro del campo al ritmo de “Tití me preguntó”. Fue un golpe visual de nostalgia y orgullo que conectó sus raíces rurales con el escenario más tecnológico del mundo.
2. El Duelo de Estrellas: Bad Bunny x Lady Gaga

Cuando los primeros acordes de un piano psicodélico sonaron, el estadio quedó en silencio. Lady Gaga emergió de una plataforma subterránea para unir su voz a la de Benito en una versión bilingüe de “Die With A Smile”. La fusión entre el pop vanguardista de Gaga y el fraseo urbano de Bad Bunny es considerada ya la colaboración en vivo más importante de la década.
3. La Explosión Tropical con Ricky Martin

En un acto de respeto generacional, Bad Bunny invitó al “Rey del Pop Latino”, Ricky Martin. Juntos recrearon la energía de los años 90 con una transición magistral entre el trap moderno y los ritmos de percusión caribeña. Este momento fue el clímax de la “fiesta latina” y un recordatorio del largo camino que la música en español ha recorrido en EE. UU.
4. Tecnología de Realidad Aumentada: “Mónaco” en 3D

Durante la interpretación de “Mónaco”, la NFL utilizó tecnología de realidad aumentada de última generación. Los espectadores en casa (y aquellos con gafas inteligentes en el estadio) vieron cómo un circuito de Fórmula 1 rodeaba el escenario, con autos que parecían rozar a los bailarines. Fue el momento en que el deporte y el entretenimiento se fusionaron técnica y visualmente.
5. El Cierre Político y Cultural: “El Apagón”

El momento más emotivo llegó al final. Mientras Bad Bunny interpretaba “El Apagón”, las pantallas gigantes mostraron imágenes de la resiliencia de Puerto Rico y de las comunidades latinas en todo el mundo. El cierre no fue con fuegos artificiales tradicionales, sino con un despliegue de drones que formaron el mapa de la isla y la frase: “Aquí vivimos, aquí estamos”.