En una colorida celebración que unió el arte, el emprendimiento y el espíritu del migrante, Latincolors Magazine presentó oficialmente su edición número 34. El evento no solo fue el lanzamiento de una revista, sino una verdadera fiesta comunitaria donde la resiliencia peruana fue la gran protagonista.
La ceremonia giró en torno a la figura de portada, Henry Urrunaga, el creador de contenido que ha conquistado las redes sociales con su proyecto Resilientos.
Con su característico humor, Urrunaga compartió los retos de migrar y reinventarse en una ciudad tan desafiante como Nueva York.
“Yo salgo todos los días a buscar una historia porque me gusta. Siento que no hago nada excepcional, ¡aunque mucha gente dice que sí, mucha gente dice que se han mudado a esta ciudad por mi culpa!”, bromeó Henry ante los asistentes.
El “YouTuber de la resiliencia” no perdió oportunidad para agradecer el pilar fundamental en su camino: su esposa, quien fue su soporte emocional durante los días inciertos de la pandemia y sus inicios como mesero antes de alcanzar el éxito digital.
Edith Targonski, Directora Editorial de Latincolors, destacó que esta entrega es una de las más especiales por su fuerte identidad cultural. “Buscamos que estos eventos sean una celebración comunitaria. Esta edición resultó ser muy peruana, y por eso quisimos que fuera una edición típica peruana”, afirmó Targonski.
Y vaya que lo lograron. La gastronomía, considerada patrimonio del mundo, se tomó el recinto: Con 17 años de trayectoria, el señor Bonilla y su esposa deleitaron a los presentes con ceviches frescos, demostrando por qué son un referente de los mariscos en la zona.
A la vez, el reconocido empresario peruano, el señor Rojas, presentó un festín que incluyó desde el clásico Ají de Gallina y Tallarín Verde hasta la refrescante Leche de Tigre y el dulce final con flan.
El evento también recordó las poderosas historias que habitan en las páginas de la revista, como el renacer de Daniel Chacón y su libro Coming Home, o el empuje de Purple Drop, la chicha morada artesanal que está conquistando paladares en lata.
Entre risas, cine participativo y el aroma a canela y clavo de la chicha, la comunidad latina demostró una vez más que, aunque estemos lejos de casa, nuestras raíces son el motor que nos permite florecer en cualquier lugar del mundo.
¡Felicidades a Henry Urrunaga y a todo el equipo de Latincolors por una edición que nos hace sentir más orgullosos que nunca de nuestro origen!