Tras la Cumbre de la Unión Africana celebrada el sábado, a la que asistió en representación del Secretario General, Amina Mohammed partió el domingo hacia Amhara, una de las regiones del norte afectadas por el conflicto que estalló en noviembre de 2020, entre las fuerzas gubernamentales y los aliados de los separatistas de Tigray.

Se reunió con diversas personas, entre ellas el vicepresidente de Amhara, y fue testigo de primera mano del trabajo que está haciendo la ONU en el terreno para ayudar a los más necesitados.

“Se ha llevado a cabo un gran trabajo para intentar asistir a la gente de Amhara. Pero lo que está claro es que el precio de las confrontaciones es demasiado alto y, por tanto, la paz es indispensable“, señaló, ofreciendo el apoyo continuado de la Organización.

En las tres regiones del norte afectadas, más de nueve millones de personas necesitan ahora asistencia alimentaria humanitaria, la cifra más alta desde que comenzaron los enfrentamientos.

Escuelas destruidas

Durante la visita, pudo comprobar cómo hospitales, mercados, escuelas y granjas han sido destruidos por el conflicto en los últimos 15 meses, así como las dificultades que atraviesa la población local como consecuencia de todo ello.

Se reunió con un grupo de estudiantes de una escuela de secundaria de Kombolcha, gravemente dañada durante los combates. La escuela, creada hace 45 años, hasta hace muy poco estaba considerada como una de las mejores del país.

Pero de repente interrumpió la guerra.

Hablando con la vicesecretaria, una líder estudiantil recordó el momento devastador cuando se enteraron de que sus aulas se habían convertido en la última víctima del conflicto.

“Del instituto han salido muchas personas que han hecho notables contribuciones al país y se han ganado el respeto de los etíopes. Los miembros de la comunidad contribuyeron, con sus escasos ingresos, a mejorar las instalaciones a la escuela, para que tuviéramos una educación de calidad“, recordó la estudiante.

Ahora, la comunidad no puede financiar la reconstrucción y amueblar las nuevas áreas de estudio, ya que difícilmente pueden llegar a fin de mes.

“Necesitamos su ayuda para reconstruir nuestra escuela”, finalizó.

Las mujeres de Amhara, afectadas por el conflicto armado, comparten sus traumáticas experiencias en un emotivo intercambio con la vicesecretaria general de la ONU.

Tigray

Tras Amhara, la vicesecretaria se dirigió a Tigray, donde se produjeron los primeros enfrentamientos entre las tropas del gobierno federal y las fuerzas leales al Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF).

Allí charló con el presidente regional sobre las opciones para una resolución pacífica de los enfrentamientos y los beneficios que ello supondría para todos los etíopes. Además, visitó el hospital de Ayder.

El centro sanitario, situado en la capital de la región, Mekelle, cuenta con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la agencia para la salud sexual y reproductiva, que ofrece apoyo integral a las supervivientes de violaciones.

La vicesecretaria se mostró afectada al conocer los efectos psicológicos y físicos de la violación en las mujeres. Para ella, lo más desgarrador de la visita fueron las historias personales de supervivencia.

Hay que contar esas historias. Tenemos que saber que en las guerras no hay ganadores. De hecho, los que más sufren son las mujeres y los niños“, manifestó.

La vicesecretaria (centro), visita un hospital de Mekelle y se reúne con el personal médico que, debido al conflicto, se ve obligado a reprocesar y reutilizar artículos sanitarios básicos ya que se agotan rápidamente.

Una sanidad menoscaba

Amina Mohammed se reunió con uno de los médicos, que denunció, entre otras cosas, cómo habían pasado de la abundancia de guantes para trabajar a su terrible escasez.

“Los lavamos de nuevo, los esterilizamos y los volvemos a utilizar. Lo mismo ocurre con los tubos de ensayo. Nos quedamos sin tubos de ensayo con anticoagulantes. Así que estamos tratando de reprocesarlos”, comentó.

Etiopía ha conseguido mantener una de las tasas más bajas de VIH en África oriental, pero esa labor se ha vuelto ahora mucho más difícil.

En los últimos meses, muchos kits para el diagnóstico del VIH han caducado. El equipo está intentando comprobar si todavía pueden utilizarse. Mientras tanto, han recibido el visto bueno para utilizar los que tienen, porque no hay alternativa.

“A los médicos les resulta muy difícil acostumbrarse a esta situación. Es un conflicto creado por el hombre. Solo esperamos poder garantizar el tratamiento y atender a los pacientes un poco mejor”, declaró el doctor.

Una sequía feroz en la región de Somali

El lunes, la vicesecretaria visitó las regiones de Afar y Somali, afectadas por el conflicto, donde estuvo acompañada por el presidente de Etiopía, Sahle-Work Zewde.

Junto con otras tres regiones de tierras bajas, Somali sufre actualmente una prolongada sequía. Los pozos de agua se han secado, cobrándose la vida del ganado y los cultivos, y llevando a cientos de miles de niños y sus familias al borde del precipicio.

La incesante sequía hará que más de 6,8 millones de personas necesiten ayuda humanitaria urgente para mediados de marzo.

La coordinadora residente y humanitaria de la ONU en Etiopía, Catherine Sozi, dijo a Noticias ONU que, en 2021, las asignaciones de la organización a la región de Somali para ayudar a los más necesitados fueron de más de 18 millones de dólares. Este mes se asignarán otros 20 millones de dólares a la región.

“Además de proporcionar asistencia humanitaria, estamos estudiando las razones por las cuales las personas se desplazan en primer lugar; para encontrar soluciones sostenibles a largo plazo, abordando las causas fundamentales”, explicó.

Amina Mohammed fue recibida por el embajador Mehereteab Mulugeta, jefe de gabinete del Ministerio de Asuntos Exteriores de Etiopía, a su llegada a Addis Abeba con motivo de la 35ª Cumbre de la Unión Africana.

Desplazados

Durante su estancia en la región de Somali, la número dos de la ONU se reunió, además de con el presidente de la región, con pastores, desplazados y líderes de la comunidad.

Una de las personas desplazadas, Nimu Mohammed, de 45 años, es madre de nueve hijos.

Explicó cómo perdió el ganado y los pastos y cómo, al agravarse la sequía, se vio forzada a abandonar su pueblo con sus tres hijos menores, dejando atrás a los otros seis.

En Kebrebeyeh, la vicesecretaria se encontró con una comunidad acogedora, a pesar de los problemas actuales.

“Comparten con nosotros lo que tienen. Sin embargo, las complicaciones de la sequía superan sus capacidades. Necesitamos alimentos, agua y otras ayudas esenciales de inmediato”, recalcó.

Subrayando los efectos del cambio climático, la vicesecretaria general animó al presidente de la región a buscar soluciones más allá de la agricultura, innovaciones que podrían incrementar el suministro de agua y ayudar a restaurar la prosperidad en la zona. 

También elogió al pueblo somalí por mantener la paz en toda su región, señalando que constituía un ejemplo a seguir para otros países de África y del mundo. 

“Lo que hemos visto en Somali es que tenemos que trabajar más para salvar vidas, pero también más para preservar los medios de subsistencia y construir una región próspera, una Etiopía próspera. Para ello, necesitamos colaboraciones. Las Naciones Unidas no pueden hacerlo solas”, concluyó.  

Mohammed espera que su viaje muestre las necesidades existentes y que unas futuras asociaciones puedan aportar más inversión, y no solo ayuda, a la región.

La vicesecretaria general, Amina Mohammed, se reúne con jóvenes empresarias en Addis Abeba (Etiopía).

Un centro creativo

El martes volvió a la capital del país, Addis Abeba, para escuchar las historias de jóvenes emprendedoras.

Todas ellas forman parte de un centro creativo que cuenta con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI).

Al hablar con estas mujeres, destacó que su fortaleza es mantenerse unidas y apoyarse mutuamente.

“Lo que me gusta del espíritu que se respira aquí es que no esperáis a que nadie os diga cómo hacer las cosas. Solo decís: ‘dadme la oportunidad de crear el entorno que yo soy capaz de hacer algo. Lo puedo desarrollar. Yo puedo ser mucho más grande y mejor’. Y esto suena emocionante”, comentó la vicesecretaria.

Rostros de la esperanza

Una de las participantes en la reunión de empresarias fue Lidia Million, fundadora y directora general de Linu Manufacturing PLC, una empresa que fabrica productos de cuero.

Tras superar muchas barreras para ser competitivas en el mercado internacional, ella y otras nueve empresarias formaron una asociación conocida como LOMI, inspirada en el proverbio amárico “50 limones: una carga para una persona, pero joyas para 50”.

“Trabajar bajo este grupo nos ha ayudado mucho”, afirmó, explicando cómo el centro facilitó el acceso a formación, las nuevas tecnologías, las instalaciones, los mercados y las redes.

Eso nos hace ser competitivas en el mercado internacional y nos permite responder de manera colectiva a la creciente demanda de nuestros productos“, añadió.

Al escuchar sus historias, al ver sus rostros llenos de entusiasmo, Amina Mohammed dijo ver la esperanza, la convicción de que “el poder de Etiopía se puede sentir en el continente y más allá de otras regiones”.