La ONU hizo un llamado urgente este jueves a todas las partes en conflicto en el norte de Etiopía a que permitan el acceso continuo y sin trabas del personal y los suministros humanitarios a la región de Tigray, donde las necesidades básicas de las personas aumentan día tras día.

El portavoz del Secretario General afirmó en su encuentro habitual con la prensa que la situación en esa zona del país sigue siendo “impredecible y volátil”.

“En Tigray, la situación humanitaria continúa deteriorándose, y las tensiones restringen el movimiento de pertrechos humanitarios a lo largo de la única ruta disponible de Semera a Abala y Mekelle. Ningún camión con asistencia ha podido ingresar a Tigray desde el 15 de diciembre”, informó Stephan Dujarric.

El vocero especificó que sólo 1338 camiones han entrado en Tigray desde el 12 de julio, “y eso es menos del 12% de los vehículos en los que necesitamos transportar la ayuda. Precisamos alrededor de cien camiones por día para aliviar las necesidades humanitarias de la gente en Tigray”, subrayó.

La ONU reportó que a partir del 3 de enero, las agencias de auxilio que distribuyen alimentos en la región sólo cuentan con la sexta parte del combustible que necesitan para despachar los víveres disponibles en Mekelle.

La ayuda podría suspenderse

“Varios organismos de las Naciones Unidas y ONG deberán cesar sus operaciones si los suministros humanitarios, el combustible y el dinero en efectivo no se entregan en Tigray pronto”, alertó Dujarric.

Dijo, además que el desplazamiento de población continúa en las regiones de Afar y Amhara, al igual que en la parte oeste de Tigray.

Al mismo tiempo, hay personas regresando que necesitan alimentos, agua, saneamiento y refugio.

El personal de la ONU trabaja con las autoridades etíopes para garantizar que los retornos estén bien planificados, sean voluntarios y dignos y que los repatriados cuenten con el apoyo adecuado.

“Las organizaciones humanitarias continúan brindando asistencia crítica a pesar de los desafíos. En Amhara, más de 33.000 personas recibieron refugio y otras ayudas la semana pasada, lo que eleva el número total de personas asistidas a 586.000. La distribución de alimentos continúa en Afar, Amhara y Tigray, pero obviamente sigue estando muy por debajo de los niveles requeridos”, detalló Dujarric.

Niño en consulta por desnutrición en un centro de salud en Tigray, Etiopía.

Prohíben la entrada a la asistencia sanitaria

En el mismo tenor, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló hoy en su primera conferencia de prensa de 2022 para informar sobre la situación de la pandemia de COVID-19 que la agencia a su cargo pudo enviar 14 toneladas de suministros médicos a Afar y 70 toneladas a Amhara en diciembre.

Sin embargo, Tedros Adhanom Ghebreyesus explicó que no se ha permitido que el personal de la OMS entregue insumos de salud desde mediados de julio del año pasado en Tigray.

“Esto a pesar de las reiteradas solicitudes para proporcionar suministros sanitarios a la región, lo que ayudaría a satisfacer algunas de las necesidades humanitarias y de salud en Tigray”, deploró, recordando que incluso en los peores momentos de conflicto en Siria, Sudán del Sur, Yemen y otros países, la OMS y sus socios han tenido acceso para salvar vidas.

Necesitamos salud para la paz y paz para la salud.

En Tigray, en cambio, “el bloqueo de facto impide el acceso a suministros humanitarios, lo que está matando gente”, declaró.

Tedros consideró crucial reforzar el apoyo sanitario a los países o regiones que atraviesan conflictos o crisis humanitarias, donde es aún más difícil poner freno a la pandemia.

En este sentido, conminó a los líderes y partes implicadas en los conflictos a que garanticen que los corredores humanitarios y de salud estén abiertos para que las agencias internacionales y los grupos de la sociedad civil puedan llevar asistencia vital.

“Necesitamos salud para la paz y paz para la salud”, concluyó el doctor Tedros.

Bombardeo a campamento de refugiados

Por otra parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados dio cuenta de un ataque aéreo que golpeó el campamento de refugiados de Mai Aini en el norte de Etiopía, provocando la muerte de tres personas de Eritrea albergadas en ese lugar, dos de ellas niños.

En un comunicado, Filippo Grandi indicó que cuatro refugiados más resultaron heridos en el bombardeo.

El personal de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) están ayudando a los lesionados a recibir atención médica.

Tras estos acontecimientos, Grandi reiteró su llamamiento a todas las partes enfrentadas en Tigray a que respeten los derechos de todos los civiles, incluidos los refugiados. “Los asentamientos de refugiados siempre deben estar protegidos, en virtud de las obligaciones estipuladas en el derecho internacional”, recordó.