La ola de protestas que sacude a Estados Unidos

Lo que comenzó como una respuesta local ante una tragedia se ha transformado en un movimiento nacional sin precedentes. Bajo el lema “ICE Out For Good” (ICE fuera para siempre), miles de ciudadanos han tomado las calles de las principales ciudades de Estados Unidos durante esta segunda semana de enero de 2026, exigiendo el fin de las redadas masivas y la rendición de cuentas de las agencias federales.

La chispa que encendió la indignación fue la muerte de Renee Nicole Good, una madre de tres hijos y ciudadana estadounidense que perdió la vida el pasado 7 de enero tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en Minneapolis.

Este incidente, sumado a otro tiroteo en Portland donde dos personas resultaron heridas, ha llevado a los líderes estatales de Minnesota a calificar la presencia federal como una “fuerza de choque” que pone en riesgo a civiles.

Las protestas no se han limitado a Minneapolis. En ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Washington D.C. y San Bernardino, los manifestantes han bloqueado avenidas y se han concentrado frente a edificios federales.

California: La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, condenó el “espectáculo de fuerza” tras redadas en el Distrito de la Moda y San Bernardino, donde residentes locales intentaron bloquear el paso de los agentes.

Nueva York: Manifestantes cerraron la Quinta Avenida frente a la Torre Trump, vinculando las acciones de ICE con la retórica del gobierno federal.

Respuesta Federal: El presidente Donald Trump ha defendido los operativos, calificando a los agentes como “grandes patriotas” y sugiriendo la posibilidad de invocar la Ley de Insurrección para controlar las protestas si los gobiernos estatales no lo hacen.

Organizaciones de derechos humanos denuncian que 2025 fue el año más letal en los centros de detención de ICE, con 32 fallecidos documentados. Además, se critica que las redadas actuales están afectando a trabajadores informales y vendedores ambulantes sin antecedentes penales graves, bajo la premisa de una “seguridad nacional” que muchos ciudadanos ya cuestionan abiertamente.

A medida que el gobierno anuncia el envío de centenares de agentes adicionales a Minnesota, el clima de confrontación parece lejos de enfriarse. “Todos vivimos con miedo en este momento”, comentó una manifestante en Minneapolis. “ICE crea un ambiente donde nadie se siente seguro”.