
Tras completar con éxito su histórico paso por la cara oculta de la Luna, la nave espacial Orion ha ejecutado oficialmente la maniobra de inyección trans-tierra, marcando el inicio del fin para la misión Artemis II.
Con cuatro astronautas a bordo, la cápsula se encamina ahora hacia un punto crítico: la reentrada atmosférica.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, se ha convertido en el primer grupo de seres humanos en ver la Luna de cerca desde el fin de la era Apolo en 1972.
Tras alcanzar una trayectoria de “retorno libre”, la nave utiliza la asistencia gravitatoria lunar para impulsarse de vuelta hacia nuestro planeta.
“La nave se encuentra en perfectas condiciones”, reportó el Centro de Control de Misión en Houston. “Los sistemas de soporte vital y propulsión han superado todas las expectativas durante la fase de máximo alejamiento”.
Aunque la maniobra de inicio de retorno es un éxito, el peligro no ha pasado. La cápsula Orion se dirige a un encuentro con la atmósfera terrestre a una velocidad sin precedentes para naves modernas: 40,000 km/h.
- El calor extremo: Se espera que el escudo térmico soporte temperaturas de hasta 2,800°C.
- El “Skip Reentry”: La NASA empleará una técnica de “salto” atmosférico para reducir las fuerzas G sobre los astronautas y precisar el lugar de amarizaje.
- El objetivo: Las aguas del Océano Pacífico, frente a las costas de California, donde un equipo de la Marina de los EE. UU. ya se encuentra en posición para el rescate.
El éxito de esta maniobra de retorno es el último requisito para dar luz verde a Artemis III, la misión que pretende llevar a la primera mujer y al próximo hombre a la superficie lunar en los próximos años.
Se espera que el amarizaje ocurra en las próximas horas, cerrando un capítulo que devuelve a la humanidad su estatus como especie interplanetaria.