La NASA ha difundido una serie de fotografías captadas desde la cápsula Orión, donde se observa a nuestro planeta en toda su magnitud, marcando el inicio de una nueva era en la documentación visual del espacio profundo.

Tras el exitoso despegue el pasado 1 de abril desde el Kennedy Space Center en Florida, los cuatro astronautas a bordo no han perdido el tiempo. Según reportes del control de misión, tras completar la maniobra de inyección translunar, el equipo se mantuvo “pegado a la ventana”, maravillado por el espectáculo visual.
El comandante Reid Wiseman logró capturar con su dispositivo personal una de las imágenes más icónicas de la jornada: el globo terráqueo completo, con África y Europa en el centro del encuadre. Lo que hace especial a esta toma es la presencia de:
* Auroras polares: Resplandeciendo en los extremos del planeta.
* Luz zodiacal: Un fenómeno provocado por el polvo espacial que refleja la luz solar, añadiendo un halo místico a la escena.

A una distancia de aproximadamente 123.919 kilómetros de la superficie terrestre, las cámaras de la nave y los testimonios de los astronautas, como el de Jeremy Hansen, describen una Tierra que comienza a encogerse en el firmamento.
Las transmisiones en directo han permitido al público global observar gradaciones de azul y marrón que definen nuestra atmósfera, así como el dramático paso del día a la noche sobre la superficie terrestre.
Matthew Glasser, en declaraciones a medios, destacó que estas imágenes de la Tierra en fase de “media luna” cumplen un papel crucial en la divulgación científica, acercando la experiencia del astronauta al ciudadano común.
La misión Artemis II se encuentra actualmente en la fase crítica de su trayecto de 1,1 millones de kilómetros.