El terrorismo representa una gran amenaza para la paz y la seguridad internacionales, “y en ningún lugar se ha sentido esta amenaza con mayor intensidad que en África”, afirmó este jueves la vicesecretaria general de la ONU ante el Consejo de Seguridad.

En una sesión de alto nivel dedicada a la lucha contra el terrorismo en el continente africano, Amina Mohammed destacó que los terroristas y extremistas violentos “han aprovechado la inestabilidad y los conflictos para aumentar sus actividades e intensificar los ataques en todo el continente”.

Las personas más afectadas por la inseguridad y la desigualdad son las mujeres y las niñas.

“Algunos grupos terroristas tienen una visión misógina del mundo que niega a las mujeres y a las niñas sus derechos fundamentales”, señaló Mohammed.

Añadió que las alteraciones climáticas “provocan tensiones intercomunitarias e inseguridad alimentaria, que son aprovechadas por los terroristas y otros grupos criminales”.

También destacó que las plataformas digitales “facilitan más que nunca la difusión del odio y la desinformación”.

Con el fin de promover los esfuerzos de lucha contra el terrorismo en África, Mohammed propuso al Consejo impulsar medidas de prevención, recurrir a enfoques antiterroristas que abarquen a toda la sociedad y contar con mayores recursos financieros en la lucha contra el terrorismo y el extremismo violento.

Mogadishu, Somalia, vista a través del agujero de bala dejado por un ataque terrorista de Al-Shabab.

A más inclusividad social, mejores programas antiterroristas

Con relación a la prevención destacó la necesidad de abordar “la inestabilidad y el conflicto que pueden desembocar en el terrorismo, así como las condiciones explotadas por los terroristas en la consecución de sus agendas”.

“Es esencial fomentar enfoques que tengan en cuenta los conflictos e integrar las políticas pertinentes en todas las entidades de las Naciones Unidas. Una y otra vez, las respuestas puramente militares y policiales no sólo han demostrado sus límites, sino que han sido contraproducentes”. 

Del mismo modo, destacó que para promover la inclusión social  frente a los numerosos factores que impulsan el terrorismo es necesario adoptar “enfoques que abarquen a toda la comunidad (…) y que tengan en cuenta las cuestiones de género”.

“Las estrategias antiterroristas tienen más posibilidades de abordar las necesidades y preocupaciones de la sociedad en su conjunto cuando captan y reflejan un amplio abanico de voces, incluyendo la sociedad civil, las minorías, los jóvenes y el sector privado”.

Asimismo, destacó que “la magnitud del problema exige inversiones atrevidas” y que, para afrontar obstáculos relacionados entre sí, como la falta de recursos económicos, la delincuencia organizada y los problemas de gobernanza, “requiere una financiación sostenida y predecible, a gran escala”.

Mohammed también resaltó que la lucha contra el terrorismo “nunca puede ser una excusa para violar los derechos humanos o el derecho internacional”, ya que los abusos cometidos bajo ese pretexto “sólo pueden hacernos retroceder”.

Finalmente, enfatizó el papel que las organizaciones regionales tienen en la lucha antiterrorista, ya que “los retos que plantean los grupos terroristas y extremistas violentos sólo pueden afrontarse mediante enfoques adaptados a los contextos locales”. 

Para concluir su intervención, la vicesecretaria aplaudió la próxima celebración de la Cumbre sobre la lucha contra el terrorismo en África que organizarán conjuntamente la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo y Nigeria en octubre de 2023.