
La era de la exploración lunar tripulada ha regresado oficialmente. Tras el exitoso lanzamiento del pasado 1 de abril, la NASA ha distribuido hoy una serie de fotografías capturadas por los tripulantes de la misión Artemis II, las cuales marcan un antes y un después en la fotografía espacial del siglo XXI.
Las imágenes, enviadas a través de la red de espacio profundo mediante tecnología láser de alta velocidad, muestran la superficie lunar con una nitidez que hace palidecer a los registros de la era Apolo.
La colección de fotografías incluye una nueva versión de la icónica imagen del “Amanecer de la Tierra” (Earthrise). En esta ocasión, la curvatura de nuestro planeta se aprecia con una claridad sin precedentes, permitiendo observar sistemas meteorológicos complejos sobre el Océano Índico mientras la cápsula Orion se preparaba para su asistencia gravitatoria alrededor de la Luna.

Durante su paso por la cara oculta de la Luna —punto en el que la tripulación perdió contacto por radio con la Tierra durante 34 minutos— los astronautas Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen capturaron detalles geológicos de cráteres que nunca habían sido vistos por el ojo humano de forma directa.
- Detalle técnico: Las imágenes muestran la Cuenca Orientale con sombras alargadas que revelan la profundidad real de sus cráteres.
- Tecnología: Se han utilizado cámaras con sensores de 100 megapíxeles adaptadas para soportar la radiación del espacio profundo.
Más allá de lo visual, la NASA confirmó que la misión ha establecido un nuevo récord de distancia para una nave diseñada para humanos, superando la marca establecida por el Apollo 13 en 1970. Al alcanzar el punto más lejano de su órbita elíptica, la tripulación se encontró a más de 400,000 kilómetros de la superficie terrestre.
El éxito de estas maniobras y la integridad de los sistemas mostrada en las imágenes aseguran el camino para el amerizaje programado para este viernes 10 de abril en el Océano Pacífico. Este será el último paso crítico antes de que la NASA dé luz verde a Artemis III, la misión que finalmente llevará a la primera mujer y al próximo hombre a caminar sobre el polvo lunar en 2027.