
Ni el viento gélido, ni la lluvia persistente que azotó la Gran Manzana este fin de semana lograron impedir a cientos de fieles musulmanes que se congregaron en Times Square.
Desde el pasado miércoles 18 de febrero, inicio oficial del mes sagrado del Ramadán en 2026, el “corazón del mundo” se ha transformado al caer la noche. Alfombras de oración alineadas sobre el pavimento sustituyeron el caos peatonal habitual, mientras el eco de las oraciones competía con el sonido de los taxis.
Los organizadores del evento, liderados por figuras de la comunidad como el creador de contenido WayofLifeSQ, distribuyeron más de 1,500 cajas de comida (iftar) y ejemplares del Corán a los transeúntes.
“Estamos aquí para mostrar que nuestra fe es de paz y que somos una fibra esencial de esta ciudad”, comentó uno de los asistentes mientras se preparaba para el tercer día de ayuno.
Este evento es particularmente simbólico por ser el primero bajo la administración de Zohran Mamdani, quien asumió como alcalde de Nueva York el pasado 1 de enero.
Mamdani, de origen ugandés-indio y primer musulmán en la historia en dirigir la ciudad, ha expresado abiertamente su apoyo a este tipo de manifestaciones de visibilidad cultural.
A diferencia de años anteriores, donde la presencia era puramente comunitaria, la gestión de Mamdani ha facilitado la logística para que estos actos se integren de forma natural en la agenda urbana.
“Este es mi mes preferido”, declaró el alcalde al inicio del Ramadán, subrayando su compromiso con una Nueva York donde la identidad religiosa no sea motivo de ocultamiento, sino de orgullo público.
A pesar de la magnitud de la congregación, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) informó que la jornada transcurrió sin incidentes.
Se espera que las oraciones en Times Square continúen de forma intermitente durante todo el mes, culminando con las festividades del Eid al-Fitr hacia el 20 de marzo.