La discriminación, la violencia y la hostilidad que han sufrido los pueblos indígenas históricamente y la que sufren actualmente amenaza su supervivencia espiritual, cultural e incluso física, según concluye hoy un informe histórico de la ONU.

Esa marginación también viola el derecho a la libertad de religión o de creencias de los pueblo indígenas.

“La discriminación y la marginación severas, sistemáticas y sistémicas afectan a la capacidad de los pueblos indígenas para sobrevivir, por no hablar de prosperar, ejerciendo sus convicciones religiosas o de creencias más íntimas”, señala el informe presentado a la Asamblea General por la relatora* especial de la ONU sobre la libertad de religión o de creencias, Nazila Ghanea**, en nombre de su antecesor Ahmed Shaheed, que lo redactó.

El informe explora la “espiritualidad indígena” como una “forma de vida” típicamente basada en la naturaleza, documenta las experiencias de los titulares de derechos afectados, desde el desplazamiento forzado hasta la destrucción del medio ambiente, y propone recomendaciones para proteger y promover la libertad de religión o de creencias de los pueblos indígenas, de acuerdo con el derecho internacional.

Según el informe, los Estados no solo restringen sus ceremonias sagradas, sus lenguas y la transmisión de sus conocimientos tradicionales, sino que además los pueblos indígenas encuentran desafíos para ejercer su libertad de religión o creencia debido a su asimilación, al desplazamiento forzado, a la violencia contra los defensores del medio ambiente y los derechos humanos, y a la destrucción de lugares sagrados.

“Dada su inextricable relación entre la tierra y lo sagrado, muchos pueblos indígenas creen que restringir el acceso y el uso de los territorios ancestrales equivale a prohibir las experiencias espirituales“, señala el informe.

Las comunidades indígenas en Malasia han sido durante mucho tiempo los guardianes del medio ambiente natural en el país del sudeste asiático.

Vulnerables a las crisis medioambientales

Shaheed también observó que, aunque los pueblos indígenas son vulnerables a las crisis medioambientales de una manera desproporcionada, incluida la del el cambio climático, muchos están en una posición única como custodios tradicionales de la naturaleza para utilizar sus conocimientos espirituales y tradicionales en conservarla. 

“Aunque el artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos protege a los seguidores de cualquier religión o sistema de creencias, una cuestión que se repite con frecuencia […] es si su aplicación ha sido adecuada o apropiada para los pueblos indígenas”, indica el relator.  

El informe se ha guiado por la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y por amplias consultas con titulares de derechos de todo el mundo para desarrollar “un marco para un intercambio productivo y sostenido”.

Además, ofrece recomendaciones prácticas a los Estados y otros actores clave para proteger mejor el derecho a la libertad de religión o de creencias de los pueblos indígenas.