La ciudad de Nueva York destina USD 20 millones para combatir la mortalidad materna

La administración del alcalde Zohran Mamdanipuso en marcha la primera gran iniciativa de salud pública de su mandato: USD 20 millonesdestinados a reforzar el programa Nurse-Family Partnership (NFP), cuyo propósito es combatir la elevada mortalidad materna en la ciudad de Nueva York, donde los factores sociales y estructurales como el acceso desigual a la atención sanitaria, la discriminación sistémica y las diferencias socioeconómicas afectan principalmente a las madres negras.

El proyecto, anunciado en febrero, incluye la transferencia de fondos desde la Administración de Servicios para Niños (ACS) al Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad, dentro del presupuesto preliminar de 2027, y apunta a duplicar el alcance de visitas domiciliarias de enfermeras a familias vulnerables durante los próximos tres años, según informó el medio digital neoyorquino THE CITY.

De acuerdo con las autoridades sanitarias, la ciudad registra anualmente cerca de 24 muertes relacionadas con el embarazo o el parto. Según el Comité de Revisión de Mortalidad Materna del Departamento de Salud, 3 de cada 4 fallecimientos de mujeres negras durante la maternidad se consideran prevenibles, mientras que, en el caso de mujeres blancas, el porcentaje se reduce a la mitad.

Durante la presentación oficial en un centro de salud de East Harlem, la vicealcaldesa Helen Arteaga Landaverde, máxima responsable de ACS y el Departamento de Salud, explicó que el enfoque está en “poner a las familias primero, especialmente a quienes más lo necesitan”. 

Landaverde precisó que la ampliación del NFP buscará incrementar la lactancia materna, las inmunizaciones infantiles y la garantía de crecimiento saludable para las familias atendidas.

THE CITY destaca que la disparidad racial fue reconocida por el propio alcalde Mamdani en un acto privado durante el Mes de la Historia Negra. Bajo la ballena azul del Museo Americano de Historia Natural, afirmó: “Las madres negras sufren tasas de mortalidad significativamente más altas que las madres blancas”.

La expansión permitirá que las madres con hijos previos puedan registrarse en el NFP y que el ingreso se admita incluso después de la semana veintiocho de embarazo, dos limitaciones que antes restringían la elegibilidad. El objetivo es alcanzar a 3.000 familias, el doble de las atendidas actualmente, según documentos oficiales presentados en la reunión de enero en la oficina de ACS en Manhattan.