La cápsula Orion regresa a la Tierra tras rozar la gloria lunar

La humanidad está a solo unas horas de dar por concluido el capítulo más importante de la exploración espacial en el siglo XXI. La nave Orion, que transporta a los cuatro astronautas de la misión Artemis II, ha iniciado su maniobra de reentrada tras completar un viaje de ida y vuelta a la Luna que ha mantenido al mundo en vilo durante los últimos diez días.

El regreso está programado para las 5:07 p.m. PDT (8:07 p.m. EDT) de este viernes. La cápsula caerá en aguas del Océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, California, donde el buque USS John P. Murtha de la Marina estadounidense aguarda para rescatar a la tripulación.

La reentrada no será sencilla. La Orion golpeará la atmósfera terrestre a una velocidad vertiginosa de 40,000 km/h. En ese momento, el escudo térmico de la nave deberá soportar temperaturas extremas de hasta 2,760°C, casi la mitad de la temperatura de la superficie del Sol. Durante el descenso, los astronautas experimentarán fuerzas de hasta 3.9 Gs y atravesarán un silencio de comunicaciones de seis minutos debido al plasma generado por el calor.

Posteriormente, a unos 6,000 pies de altura, se desplegarán los tres paracaídas principales que frenarán la caída hasta un impacto suave en el océano.

La misión, compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, no solo ha servido para probar los sistemas de soporte vital. El pasado 6 de abril, la tripulación alcanzó la distancia récord de 400,171 kilómetros de la Tierra, la mayor distancia recorrida por seres humanos en la historia, superando la marca del Apolo 13.

Además, se convirtieron en los primeros ojos humanos en contemplar la cara oculta de la Luna en más de medio siglo, capturando imágenes de alta resolución que ya están revolucionando a la comunidad científica.

El éxito de este amarizaje es el requisito final para dar luz verde a Artemis III. “Lo que estos cuatro individuos han logrado esta semana es el cimiento sobre el cual construiremos nuestra base en el Polo Sur lunar”, declaró Bill Nelson, administrador de la NASA, en una breve comunicación con la cápsula durante el día de ayer.

Si todo sale según lo previsto, el próximo gran titular de la exploración espacial no será sobre una órbita, sino sobre las primeras huellas humanas en la superficie lunar desde 1972, una hazaña programada para mediados de 2027.