
En lo que representa uno de los hitos legales más significativos para la Iglesia Católica en Estados Unidos, la Arquidiócesis de Nueva York ha formalizado una propuesta de 800 millones de dólares para resolver las más de 1,300 demandas por abuso sexual infantil que enfrenta la institución.
El anuncio, realizado este primero de mayo, busca poner fin a años de litigios derivados de la Ley de Víctimas Infantiles, permitiendo a la organización evitar la declaración de quiebra que ya han solicitado otras diócesis del estado.
El plan de pago propuesto se divide en dos fases estratégicas diseñadas para garantizar la liquidez de la Arquidiócesis:
• Un desembolso inicial de $615 millones, destinado a cubrir la mayor parte de las reclamaciones de forma inmediata.
• Un pago suplementario de $185 millones, que se distribuirá en un periodo de 15 meses tras la firma del acuerdo.
Bajo el liderazgo del Arzobispo Ronald A. Hicks, la Iglesia neoyorquina parece haber optado por una vía de mediación en lugar de la confrontación legal prolongada.