
A solo diez días de conmemorarse el 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre, la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, y el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, ofrecieron una rueda de prensa conjunta para exigir al Gobierno federal la liberación inmediata de 87 millones de dólares en fondos destinados a la lucha contra el terrorismo.
Durante el encuentro con los medios, ambas autoridades denunciaron que la administración central está reteniendo un 40 por ciento de los recursos asignados a la seguridad del estado, la zona considerada como el principal objetivo terrorista de la nación.
La gobernadora Kathy Hochul fue contundente al calificar la medida federal como una decisión imprudente que atenta directamente contra la protección de la ciudadanía. La mandataria estatal acusó al presidente de incumplir las promesas de financiamiento previamente pactadas y de actuar por motivaciones políticas que perjudican a la región.
“Donald Trump está desfinanciando a la policía, a los analistas de inteligencia que frustraron ataques y a los valientes miembros del FDNY que corren hacia el fuego mientras el resto huye”, aseveró Hochul, enfatizando que estos recortes económicos ponen en riesgo la operatividad de los cuerpos de seguridad, las unidades tácticas y la Guardia Nacional que custodia los principales nodos de transporte.
Por su parte, el alcalde Zohran Mamdani respaldó la postura de la gobernadora y detalló el impacto directo que la falta de estos recursos económicos causa en la infraestructura de emergencias de la metrópoli. Mamdani remarcó que el dinero retenido no se destina a estudios teóricos, sino a la operatividad diaria de doce escuadrones de desactivación de explosivos, a los sistemas de comunicación interna de los bomberos y al equipamiento ante posibles amenazas radiológicas.
“No hay excusa para que el Gobierno federal deje a la ciudad más grande de la nación cargando sola con esta responsabilidad”, afirmó el alcalde, subrayando la urgencia de contar con los recursos necesarios para que los primeros respondedores puedan cumplir con su labor.
Durante la comparecencia, las autoridades también respondieron a las críticas emitidas de forma paralela por el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien acusó a las políticas migratorias y de “ciudad santuario” de Nueva York de volver a la región menos segura.
Tanto Hochul como Mamdani rechazaron de forma categórica tales afirmaciones, recordando que los índices delictivos en el estado se encuentran en mínimos históricos y reiterando que la cooperación con las autoridades federales se mantiene firme cuando se trata de individuos involucrados en delitos graves.
El comisionado de la División de Seguridad Nacional y Servicios de Emergencia del estado, Terence O’Leary, coincidió con los líderes políticos al advertir que los recortes afectan programas clave como la Iniciativa de Seguridad de Áreas Urbanas y la protección de infraestructuras críticas.
Las autoridades neoyorquinas concluyeron la conferencia haciendo un llamado unánime a Washington para que entregue los fondos comprometidos antes de la conmemoración del 11 de septiembre, argumentando que garantizar la seguridad pública y respaldar a los cuerpos de socorro debe prevalecer sobre cualquier disputa política.