El Secretario General de la ONU ha mostrado su gran preocupación por la situación que se está produciendo en la central nuclear de Zaporizhzhia y sus alrededores, en el sur de Ucrania.

“He hecho un llamamiento a todos los implicados para que hagan uso del sentido común y la razón, y no lleven a cabo ninguna acción que pueda poner en peligro la integridad física, la seguridad o la protección de la central nuclear, la mayor de su clase en Europa”, dijo António Guterres.

Lamentablemente, en lugar de una desescalada, en los últimos días se ha informado de nuevos incidentes muy preocupantes que, de continuar, podrían conducir al desastre.

Por ese motivo, Guterres hizo “un llamamiento para que cesen inmediatamente todas las actividades militares en las inmediaciones de la central” y para que no se dirijan esas actividades militares a sus instalaciones o a sus alrededores.

“También insto a que se retire todo el personal y el equipo militar de la planta y a que se evite cualquier otro despliegue de fuerzas o equipos en el lugar. La instalación no debe utilizarse como parte de ninguna operación militar. En su lugar, es necesario llegar a un acuerdo urgente a nivel técnico sobre un perímetro seguro de desmilitarización para garantizar la seguridad de la zona”, explicó.

 Las Naciones Unidas siguen apoyando plenamente el trabajo crítico del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y sus esfuerzos para garantizar la seguridad de las operaciones de la central nuclear de Zaporizhzhia.

“Insto a las partes a que proporcionen a la misión del OIEA un acceso inmediato, seguro y sin restricciones al emplazamiento”, dijo Guterres.

El Director General del OIEA, Rafael Mariano Grossi, señala en un mapa la central nuclear de Zaporizhzhia, en Ucrania, durante una rueda de prensa en Viena.

Peligro para la región y más alla

El titular de la ONU señaló que “debemos tener claro que cualquier daño potencial a Zaporizhzhia o a cualquier otra instalación nuclear en Ucrania, o en cualquier otro lugar, podría tener consecuencias catastróficas no sólo para la vecindad inmediata, sino para la región y más allá. Esto es totalmente inaceptable”.

La cuestión nuclear se ha convertido en un potencial riesgo desde que comenzó la guerra de Ucrania, tanto por la amenaza a las instalaciones civiles, como por el miedo al uso de estar armas.

Por eso motivo, anteriormente en esta semana, António Guterres ya había comentado que atacar una planta nuclear es “suicida” y observó que, a pesar de los esfuerzos por un desarme nuclear, estamos retrocediendo. De hecho, llegó a decir que “la humanidad está a un solo malentendido de la “aniquilación nuclear”,

La agencia de la ONU que vela por el buen uso de la energía atómica alerta del riesgo que implican los recientes bombardeos rusos que dañaron la planta nuclear en Ucrania enfatiza que se necesitan nuevas medidas para proteger la planta.

La cuestión nuclear se ha convertido en un potencial riesgo desde que comenzó la guerra de Ucrania, tanto por la amenaza a las instalaciones civiles, como por el miedo al uso de estar armas.

Rememorando en Japón la tragedia que supuso el bombardeo de Hiroshima, el titular de la ONU destaca “que las armas nucleares no tienen ningún sentido”, que la única solución ante su amenaza es no poseerlas y aboga por el desarme nuclear mundial.