Los Golden State Warriors se coronaron una vez más en la final de la NBA, tras superar 103-90 a los Boston Celtics en el Juego número 6, llevándose el trofeo Larry O’Brien en una serie que superaron 4-2 a sus rivales.

Los Warriors hicieron pesar la experiencia de su plantilla, reponiéndose a una desventaja de diez puntos en el primer periodo para meter el acelerador y sellar el resultado a su favor.

Golden State ahora cuenta con siete campeonatos, alcanzando el tercer lugar entre las franquicias más ganadoras, rompiendo el empate de seis éxitos que tenían con los Chicago Bulls de Michael Jordan.

En la cima están Los Angeles Lakers y los propios Celtics con 17. Stephen Curry finalizó con una brillante actuación de 34 puntos, siete asistencias y siete rebotes, liderando a su quinteta a su cuarta conquista en los últimos siete años, reafirmando su condición de leyenda de la liga.

Curry fue seguido por el canadiense Andrew Wiggins, quien sumó 18 puntos, firmando una notable defensa sobre Jayson Tatum, quien no pudo pesar.

Jordan Poole sumó 15 tantos y los veteranos Draymond Green y Klay Thompson colaboraron con 12 cada uno. Por su parte, Boston cayó en el TD Garden en una noche poco notable de su súper estrella Jayson Tatum, que se quedó con 13 unidades, tres rebotes y siete asistencias; Jaylen Brown levantó la mano con 34 tantos, pero resultaron insuficientes.