El cantante español Carlos Marín, de 53 años, integrante del grupo Il Divo, ha fallecido este domingo, según ha hecho público la agrupación en las redes sociales.

“Con gran pesar les hacemos saber que nuestro amigo y socio Carlos Marín ha fallecido. Sus amigos, familiares y seguidores lo echaremos de menos. Nunca habrá otra voz o espíritu como el de Carlos”, ha escrito el grupo en Instagram y Twitter. La causa no ha sido revelada oficialmente. Según el programa Corazón, de TVE, que afirma haber hablado con el representante, el músico se había contagiado de covid.

Marín permanecía desde el 8 de diciembre en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital Manchester Royal, en el Reino Unido, entubado y en coma inducido. El cantante, que estaba de gira en Inglaterra, comenzó a encontrarse mal el día anterior, lo que requirió su ingreso hospitalario y la suspensión del recital previsto en A Coruña del próximo miércoles, según informaron a este periódico fuentes de su discográfica, Universal Music. También se informó de ello en la cuenta de Twitter del grupo: “Nuestro querido amigo y compañero, Carlos, se encuentra en el hospital. Esperamos y rezamos por una pronta recuperación”.

De padres españoles, Marín nació en Rüsselsheim, Alemania, en 1968, pero se trasladó con su familia a Madrid a los 12 años. Tenía la nacionalidad española y hablaba inglés, francés, castellano y alemán. Marín, un barítono que desde los ocho años ya destacó por sus excepcionales condiciones como cantante, se presentó al programa de talentos de TVE Gente joven y lo ganó en dos ocasiones: con 15 y con 19 años. Más tarde trabajó en uno de los espacios televisivos de Jesús Hermida para luego forjarse una carrera como actor de musicales en Los miserables o La bella y la bestia.

Hasta que se vio inmerso en 2003 en el proyecto de Il Divo, un grupo de laboratorio creado por el productor musical Simon Cowell, experto en edificar proyectos musicales comerciales como One Direction, Westlife, Demi Lovato o programas de nuevos talentos como Factor X o Got Talent. A Cowell le fascinó el éxito de Los Tres Tenores (la unión de Luciano Pavarotti, José Carreras y Plácido Domingo) y se propuso confeccionar un grupo que combinase música clásica con pop. Después de unos casting por todo el mundo dio con los cuatro cantantes: el suizo Urs Bühler, el francés Sébastien Izambard, el estadounidense David Miller y el español Carlos Marín. Acogido con displicencia en los ambientes de música clásica fue, sin embargo, recibido con simpatía popular. Juntos han publicado nueve discos de estudio, desde el homónimo Il Divo (2004) hasta el más reciente For Once In My Life: A Celebration of Motown (2021), con los que han logrado vender cerca de 40 millones de ejemplares en todo el mundo.

Marín estuvo casado con la cantante francesa Geraldine Larrosa, a la que se conoce artísticamente como Innocence. Se conocieron mientras trabajaban en el musical Los miserables. Tras la separación siguieron colaborando y Marín fue el productor de varias canciones de Innocence. El pasado 8 de septiembre la cantante publicó una imagen de los dos en su cuenta de Instagram. Una de las sociedades artísticas de la pareja es en el tema de Queen Bohemian Rhapsody, incluido en el álbum en solitario de Marín titulado Portrait (2020).

El cantante se esforzaba por dejar claro en cada una de sus entrevistas que el nombre del grupo no retrataba su personalidad. “Yo no soy un divo presuntuoso, sino un tipo de lo más normal”, repetía. El periodo navideño es el predilecto de Il Divo ya que una de sus especialidades consiste en adaptar villancicos. Uno de sus discos más vendidos es The Christmas Collection, con reinterpretaciones de Blanca Navidad o Adeste Fideles. Sus giras eran siempre agradecidas por un público sin pretensiones deseoso por ver un espectáculo colorido y con vocalistas solventes.

Marín respetaba a cantantes como Frank Sinatra, Tom Jones, Julio Iglesias o Barbra Streisand. En un programa en Telemadrid del año pasado contó una anécdota simpática que refleja la popularidad del cuarteto: un día, después de una actuación en el Madison Square Garden neoyorquino, llamaron a su camerino, abrió la puerta en ropa interior y se encontró con Hillary Clinton. Ahora Il Divo se tendrá que reconstruir para superar la ausencia del cantante español.