
Una serie de sistemas invernales impacta a gran parte de Estados Unidos desde el lunes 9 de febrero de 2026, con tormentas de nieve que han activado alertas meteorológicas en al menos 11 estados, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS). Las advertencias afectan principalmente regiones del oeste y noreste, con previsiones de importantes acumulaciones de nieve en zonas montañosas, cierres de carreteras y potenciales interrupciones en servicios esenciales.
Según reportó Newsweek en base a fuentes oficiales, las regiones más expuestas incluyen California, con una alerta activa para la Sierra Nevada que podría extenderse hasta el miércoles 11 de febrero. El NWS ha especificado que las acumulaciones de nieve en este sector podrían oscilar entre 15 y 60 centímetros (6 a 24 pulgadas), mientras que los vientos alcanzarían velocidades de hasta 80 kilómetros por hora (50 millas por hora). Otras áreas bajo advertencia incluyen partes de Idaho, Wyoming, Utah, Nueva York, Vermont, Maine y New Hampshire, donde las previsiones apuntan a un escenario similar, según datos de AccuWeather y actualizaciones del NWS.
El contexto climático de la región ya presentaba antecedentes de sequía, lo que otorga un valor estratégico a estas precipitaciones para la recuperación de embalses en el oeste estadounidense. De acuerdo con Newsweek, expertos destacan que la magnitud de las tormentas podría modificar el panorama hídrico de California, aunque persisten los riesgos para la seguridad vial y la continuidad de los servicios públicos.
¿Cuáles son los estados de Estados Unidos con alertas por tormentas de nieve esta semana?
El NWS ha confirmado que, desde el lunes 9 de febrero, California, Idaho, Wyoming, Utah, Colorado, Nueva York, Vermont, Maine, New Hampshire, Connecticut y Massachusetts se encuentran bajo algún tipo de advertencia meteorológica invernal. Las alertas varían desde avisos por acumulaciones leves de nieve hasta advertencias de tormenta invernal con riesgos elevados para el transporte y la vida cotidiana.
En la Sierra Nevada de California, el pronóstico indica una acumulación máxima de 60 centímetros en elevaciones superiores a los 2.000 metros, junto con vientos que podrían superar los 64 kilómetros por hora. Según el NWS de Hanford, “viajar podría ser muy difícil o imposible. Las condiciones peligrosas podrían afectar los desplazamientos del martes por la mañana y por la noche”.
En el noreste, los estados de Nueva York, Vermont y New Hampshire mantienen avisos por nieve que, en zonas elevadas, podrían llegar a los 25 centímetros (10 pulgadas), cifra relevante para la región. Las autoridades han advertido sobre la posibilidad de lluvias heladas y visibilidad reducida, lo que incrementa el riesgo en las rutas más transitadas.
¿Qué recomienda el Servicio Meteorológico Nacional ante las nevadas intensas?
El Servicio Meteorológico Nacional ha instado a la población de los estados afectados a seguir las actualizaciones oficiales y evitar desplazamientos innecesarios durante el periodo de las tormentas. En el oeste, la recomendación incluye no utilizar pasos de montaña como el Donner Pass, donde se espera una de las mayores acumulaciones de nieve de la temporada.
De acuerdo con las autoridades, los residentes deben contar con reservas de agua, alimentos y suministros médicos para varios días, ante la posibilidad de cortes de energía o bloqueos de caminos. Las oficinas de emergencia estatales han reforzado la presencia de equipos de rescate en áreas críticas, especialmente en regiones rurales o aisladas.
El NWS ha reiterado que las condiciones meteorológicas pueden cambiar rápidamente y que es fundamental consultar las fuentes oficiales antes de planificar cualquier desplazamiento. En caso de emergencia, las líneas de asistencia estatales permanecen activas para atender incidentes relacionados con la tormenta.
¿Por qué es importante esta ola de nieve para el oeste de Estados Unidos?
Las tormentas actuales llegan tras varios meses de déficit hídrico en California y otros estados del oeste. Según Newsweek, la acumulación de nieve en la Sierra Nevada resulta esencial para la recarga de embalses y el suministro de agua durante la primavera y el verano.
La acumulación de nieve también incide en el control de incendios forestales, ya que la humedad contribuye a reducir el riesgo de focos activos durante la temporada seca. Expertos citados por Newsweek subrayan que, aunque las tormentas aportan alivio a la sequía, también incrementan los riesgos de avalanchas, inundaciones y deslaves en zonas de montaña.
La NOAA ha reportado que los embalses de California se mantienen por debajo del promedio histórico, por lo que la llegada de sistemas invernales como el actual representa una oportunidad para mejorar la disponibilidad de agua en los próximos meses.
¿Cómo impactan las tormentas de nieve en el transporte y los servicios públicos?
El transporte se ha visto afectado en múltiples estados, donde las autoridades han decretado cierres parciales de carreteras y restricciones para vehículos pesados en zonas de alta montaña. El NWS ha advertido que las ráfagas de viento y la reducción de la visibilidad representan un peligro para la circulación, tanto en autopistas interestatales como en rutas locales.
Las compañías eléctricas han alertado sobre la posibilidad de interrupciones temporales en el suministro debido a la caída de árboles y la acumulación de nieve sobre las líneas. En las zonas más expuestas, las autoridades han dispuesto refugios temporales y han solicitado a la ciudadanía limitar el uso de la red eléctrica durante los periodos más críticos.
Instituciones educativas en Vermont, Nueva York y California han anunciado la suspensión de clases presenciales, mientras que el transporte público opera con frecuencias reducidas en las áreas bajo alerta.
¿Qué diferencias existen entre las regiones afectadas?
El impacto de las tormentas es desigual según la altitud y la ubicación geográfica. En California, la acumulación máxima de nieve se concentra en las áreas montañosas, mientras que en el noreste los registros más elevados corresponden a los Adirondacks, las Montañas Verdes y las Montañas Blancas. En Idaho, Wyoming y Utah, el mayor riesgo se asocia a los corredores montañosos y las zonas rurales.
Las zonas urbanas, salvo excepciones, han experimentado acumulaciones menores, aunque la presencia de lluvias heladas ha generado condiciones peligrosas para el tráfico y el desplazamiento peatonal. El NWS ha informado que el pronóstico para el centro, medio oeste y sur del país es de tiempo seco, sin acumulaciones de nieve relevantes esta semana.
¿Qué se puede esperar en los próximos días?
Las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional y de AccuWeather coinciden en que las condiciones invernales persistirán hasta el jueves 12 de febrero, con una disminución paulatina de la intensidad de las tormentas. Las autoridades monitorean la evolución de los sistemas y mantienen las alertas vigentes hasta que se confirme el fin de las precipitaciones y la normalización de los servicios.
La vigilancia se mantiene sobre los niveles de los embalses, el estado de las carreteras y la continuidad de los servicios públicos. Las autoridades han subrayado que la prioridad es garantizar la seguridad de la población y restablecer la movilidad en las áreas afectadas una vez que las condiciones lo permitan.