Estados Unidos incautó un séptimo buque petrolero cerca de las costas de Venezuela

El Comando Sur de Estados Unidos incautó este martes un nuevo buque petrolero que navegaba por el mar Caribe cerca de las costas de Venezuela, en una operación que forma parte del bloqueo naval impuesto por la administración del presidente Donald Trump a embarcaciones sancionadas vinculadas al comercio de crudo venezolano.

Se trata del séptimo petrolero interceptado desde que Washington activó esta estrategia, presentada como una medida para controlar la salida de petróleo del país sudamericano.

El buque fue identificado como Sagitta y fue detenido durante una operación militar que, según las autoridades estadounidenses, se desarrolló sin incidentes. El Comando Sur indicó que la embarcación estaba operando en desafío a la “cuarentena” establecida por Trump, que prohíbe a petroleros sancionados ingresar o salir de aguas venezolanas sin autorización expresa de Estados Unidos.

Esta mañana, fuerzas militares estadounidenses, en apoyo al Departamento de Seguridad Nacional, detuvieron sin incidentes al buque motor Sagitta”, informó el Comando Sur en un comunicado difundido en la red social X.

En ese mensaje, el mando militar subrayó que la incautación “demuestra nuestra determinación de garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea el que esté debidamente coordinado y autorizado de forma legal”.

De acuerdo con datos de seguimiento marítimo, el Sagitta había navegado previamente bajo banderas de Panamá y Liberia, una práctica habitual en el sector naviero que, según Washington, es utilizada en algunos casos para dificultar la identificación de buques sancionados. Las autoridades estadounidenses no detallaron el cargamento exacto del petrolero ni su destino final al momento de la incautación.

La misión se llevó a cabo en el marco de la denominada Operación Lanza del Sur, una campaña militar más amplia desplegada por Estados Unidos en el Caribe que involucra al Comando Sur, la Guardia Costera, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia. Según el Pentágono, estas acciones buscan combatir actividades ilícitas en el hemisferio occidental, incluyendo el tráfico de drogas y el comercio de petróleo que viola sanciones internacionales.

Desde diciembre, cuando Trump anunció el bloqueo marítimo, Estados Unidos ha incrementado su presencia naval en la región. Entre los buques interceptados figura un petrolero con vínculos con Rusia que fue detenido a comienzos de este mes en el Atlántico Norte, tras haber sido seguido por fuerzas estadounidenses desde aguas cercanas a Venezuela.

La incautación del Sagitta se produce en medio de la reconfiguración política en Venezuela tras la captura del dictador narco Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense el pasado 3 de enero. Desde entonces, Trump ha afirmado que Washington ejerce una tutela sobre el proceso político venezolano y ha señalado que Estados Unidos tendrá un rol central en la gestión y comercialización del petróleo del país.

“El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se haga de manera coordinada y legal”, reiteró el Comando Sur, al tiempo que afirmó que la seguridad de los ciudadanos estadounidenses es “primordial” y que las operaciones en el Caribe cuentan con “todo el respaldo del equipo de fuerza conjunta desplegado en la región”.

El régimen de Venezuela, por su parte, ha rechazado la versión de Washington y sostiene que Caracas mantiene el control sobre sus recursos energéticos.

Funcionarios locales aseguran que la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) continúa negociaciones con Estados Unidos sobre la venta de crudo, aunque no han ofrecido detalles públicos sobre esos contactos.