El gobierno de Estados Unidos ha declarado emergencia de salud pública por la viruela del mono, una enfermedad que ya suma más de 7,000 casos en todo el país desde el 18 de mayo.

La emergencia fue activada por el Departamento de Salud y Servicios Sociales. “Estamos preparados para llevar nuestra respuesta al siguiente nivel para abordar este virus e instamos a todos los estadounidenses a   que se tomen en serio la viruela del mono”, dijo el secretario de salud, Xavier Becerra, en una conferencia de prensa.

Esta medida ya la tomaron antes a nivel estatal Nueva York, California e Illinois, los estados más afectados por una enfermedad que también la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado ya emergencia de salud pública.

Las tasas per cápita más altas se localizan en los estados de Washington, Nueva York y Georgia. Más del 99% de los casos son entre hombres que tienen sexo con otros hombres.

Esta declaración, ahora a nivel federal, sirve para agilizar la respuesta contra la expansión de la enfermedad: es decir, conseguir y distrubuir vacunas y tratamientos.

Una de las primeras consecuencias que se esperan de esta iniciativa es que se acelere la distribución de vacunas en la campaña que ya ha comenzado para inmunizar a la población.

En el caso de la OMS, la declaración de emergencia de sanidad pública internacional es el más alto nivel de alerta: se han confirmado brotes en unos 70 países donde este virus no se había propagado antes.