Enfermeras de Nueva York ratifican acuerdo tras huelga histórica

El sistema hospitalario de la Gran Manzana recupera la normalidad este domingo tras el anuncio oficial del fin de la huelga de enfermeras, el conflicto laboral más prolongado y mediático del sector salud en la última década.

Tras 41 días de piquetes bajo el crudo invierno neoyorquino, la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York (NYSNA) confirmó que el 93% de sus integrantes votó a favor del nuevo contrato colectivo.

El acuerdo, alcanzado tras intensas negociaciones que se extendieron hasta la madrugada del sábado, afecta principalmente al sistema NewYork-Presbyterian, el último de los grandes centros en ceder ante las demandas sindicales.

El nuevo convenio, con una vigencia de tres años, establece hitos sin precedentes para la enfermería moderna:

* Ajuste Salarial: Un incremento del 12% escalonado, diseñado para blindar el poder adquisitivo frente a la inflación persistente en la metrópoli.
* Dotación de Personal Segura: Por primera vez, se incluyen cláusulas con penalizaciones financieras directas para los hospitales que no cumplan con los ratios mínimos de enfermera por paciente.
* Cláusula de Inteligencia Artificial: El contrato garantiza que ninguna herramienta de IA podrá sustituir el juicio clínico humano ni ser utilizada como justificación para reducir la plantilla.

El alcalde Zohran Mamdani, quien desde su toma de posesión en enero se alineó con las trabajadoras, celebró el desenlace desde la escalinata de la Alcaldía.

“Nueva York ha demostrado que no hay tecnología ni presupuesto que valga más que el cuidado humano. Este es un triunfo de la clase trabajadora sobre la frialdad de las juntas directivas”, declaró el mandatario, cuya intervención fue clave para que los hospitales privados retomaran el diálogo tras el estancamiento de principios de febrero.

A partir del lunes 23 de febrero, más de 15,000 enfermeras comenzarán su reincorporación gradual a las plantas de cuidados intensivos, urgencias y maternidad. Durante las seis semanas que duró el paro, los hospitales operaron bajo servicios mínimos y con personal temporal contratado de emergencia, lo que generó retrasos en cirugías no urgentes y una saturación crítica en el sistema público.

“No solo ganamos un mejor sueldo; ganamos el derecho a atender a nuestros pacientes sin el agotamiento extremo que nos estaba destruyendo”, afirmó Nancy Hagans, presidenta de la NYSNA, durante el mitin de clausura de la huelga frente al Mount Sinai.

Con la firma de este contrato, Nueva York cierra uno de los capítulos más tensos de su historia laboral reciente, estableciendo un modelo que otros estados ya planean replicar ante la creciente escasez de personal sanitario en el país.