
Un nuevo vórtice polar amenaza con devolver el frío extremo al noreste de Estados Unidos. Expertos meteorológicos anticiparon que, a raíz de un súbito calentamiento en la estratósfera, el vórtice polar sufrirá alteraciones durante el mes de febrero, lo que traerá consigo temperaturas gélidas, nevadas intensas y condiciones peligrosas para los habitantes de la región.
Vórtice polar: características y su impacto en el noreste
El vórtice polar es un anillo de potentes vientos en altitudes elevadas que, en condiciones normales, mantiene el aire helado confinado sobre el Ártico. Cuando este sistema se debilita, el aire glacial desciende hacia latitudes más bajas, afectando a regiones como el noreste estadounidense.
Durante el mes de enero, la irrupción de aire ártico dominó el clima de gran parte del país, provocando temperaturas muy por debajo de lo habitual. El resultado fue una sucesión de tormentas invernales que dejaron ciudades enteras bajo hielo y nieve. Según los informes, las temperaturas llegaron a ubicarse entre 2 y 5 grados por debajo de los promedios históricos, que ronda los 25°F (-4°C) en áreas metropolitanas del noreste.
Este patrón de frío persistente se ha visto reforzado por nuevas incursiones de aire polar, lo que augura que la región seguirá bajo la influencia de condiciones invernales severas durante gran parte de febrero.
Fenómeno del calentamiento estratosférico repentino
El origen de la nueva ola de frío se relaciona directamente con un fenómeno conocido como calentamiento estratosférico repentino. Este proceso ocurre cada invierno, cuando la temperatura en la estratósfera ártica puede aumentar hasta 100°F (37°C) en pocos días. El efecto inmediato es la alteración del vórtice polar: los vientos que lo componen pueden debilitarse, dividirse o incluso cambiar de dirección.
Como consecuencia, el aire ártico, que normalmente permanece confinado en el polo norte, se desplaza hacia el sur, alcanzando regiones como América del Norte y Europa. Este año, el abrupto calentamiento ya ha comenzado a debilitar el vórtice polar, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), lo que anticipa días de clima aún más impredecible y hostil.
Las imágenes satelitales de la NASA, junto a modelos globales de observación, han permitido prever la magnitud de este cambio y pronosticar la llegada de aire glacial a gran parte del noreste estadounidense.