
Las tensiones comerciales y diplomáticas entre Estados Unidos y Canadá alcanzaron un nuevo punto crítico este lunes, luego de que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, ofreció un discurso en el estado de Maine.
Durante el evento político, el funcionario se refirió brevemente a Canadá como un estado antes de corregirse de inmediato, atribuyendo el comentario a un lapsus verbal en medio de fuertes críticas hacia las políticas de Ottawa.
El momento se produjo cuando Vance abordó el estancamiento de las conversaciones comerciales entre ambas naciones tras la reciente ruptura de los diálogos.
Ante una audiencia en un centro de manufactura en Brewer, el vicepresidente declaró: “Tenemos que recordar que Canadá es un estado; lo siento, desliz freudiano. Eso fue en realidad un accidente”.
El comentario generó reacciones inmediatas en el contexto de los reiterados roces sobre soberanía y aranceles. Más allá del desliz, Vance centró sus críticas en materia de defensa y comercio exterior, señalando que el país vecino ha dependido históricamente de la seguridad estadounidense.
Al respecto, afirmó que Canadá es una nación que “ha invertido lo suficiente en su ejército, que literalmente sería invadido por un país extranjero si no fuera por el paraguas de protección brindado por los Estados Unidos de América”.
Asimismo, reprochó que, en respuesta a esa protección, Ottawa impone aranceles que perjudican a los productores norteamericanos.
El vicepresidente estadounidense también acusó al gobierno canadiense de presentar exigencias de última hora que calificó como “irrazonables” y de permitir que su territorio sea utilizado como una vía de entrada indirecta para mercancías provenientes de China.
A pesar de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, suspendió formalmente las negociaciones la semana pasada argumentando falta de respeto a la soberanía nacional, Vance sostuvo que los canales de diálogo siguen abiertos y exigió equidad en los intercambios comerciales.