
Nueva York declaró el estado de emergencia ante la llegada de una intensa tormenta de nieve que afecta a toda la región noreste de Estados Unidos, con previsiones de hasta 50 centímetros de nievey vientos de hasta 112 kilómetros por hora. El anuncio, realizado por la alcaldía el domingo 22 de febrero, implicó una serie de restricciones excepcionales en la ciudad para proteger a la población y evitar riesgos asociados al fenómeno meteorológico. Más de 7.000 vuelos fueron cancelados hasta la tarde del domingo y las autoridades advirtieron sobre la posibilidad de cortes eléctricos amplios y daños materiales.
Según el despacho del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, las restricciones al tráfico vehicular rigen desde las 21:00 del domingo hasta las 12:00 del lunes, permitiendo la circulación únicamente de trabajadores esenciales y servicios de emergencia. Se suspendieron las clases para el lunes en todas las escuelas públicas, como medida preventiva para evitar desplazamientos y proteger a estudiantes, familias y docentes de las inclemencias previstas.
El impacto alcanzó a la infraestructura de transporte masivo con el cierre nocturno de calles, la activación de refugios calefaccionados en los cinco distritos y la adaptación de los sistemas ferroviarios y de metro. La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, por sus siglas en inglés)anunció que varias líneas exprés del metro operan en modalidad local desde las primeras horas del domingo y que los autobuses públicos sufrirán demoras debido a la retirada de vehículos articulados durante el temporal. La línea ferroviaria de Staten Island funcionará cada media hora durante el lunes y sin servicios exprés.
Cambios extraordinarios en los servicios de transporte público
Las modificaciones en el transporte regional han sido decisivas desde la tarde del domingo. Según información de la MTA, el servicio ferroviario del Long Island Rail Road (LIRR) inició un apagón progresivo después de las 19:00, con cierre completo desde la 1:00 del lunes y suspensión indefinida hasta que las condiciones permitan restablecer la circulación segura. Las ramas de Port Washington, Port Jefferson y Babylonquedaron limitadas a frecuencias de una hora desde las 19:00, y las rutas de Greenport y West Hempstead cesaron operaciones a las 23:00.
La suspensión también alcanzó a conexiones combinadas, como el Hudson Rail Link y los autobuses que reemplazan temporalmente al ferry Haverstraw-Ossining, ambos cancelados por motivos de seguridad. En el Metro-North Railroad, las líneas principales operarán con esquema horario y las ramas Wassaic, New Canaan, Danbury y Waterbury utilizarán el cronograma de fin de semana para el lunes 23 de febrero.
La MTA advirtió que la aplicación TrainTime y su web podrían presentar demoras en la actualización de la información en tiempo real. Los usuarios que dependen del servicio de Access-A-Ride Paratransit no podrán hacer reservas posteriores a las 21:00, en coincidencia con la prohibición del tráfico en la ciudad. Los que ya tenían reservas después de ese horario han sido contactados para reprogramar o cancelar los traslados.