El presidente Donald Trump confirma confirma que no asistirá al super Bowl

El presidente Donald Trump ha sacudido el mundo del deporte y el entretenimiento al confirmar oficialmente que no asistirá al Super Bowl LX, programado para el próximo 8 de febrero en Santa Clara, California. En una entrevista exclusiva concedida al New York Post desde el Despacho Oval, el mandatario arremetió contra la selección musical de la NFL, calificándola de “terrible” y acusando a los artistas de “sembrar el odio”.

La decisión de Trump parece estar motivada por un profundo desacuerdo con el cartel artístico del evento, que este año cuenta con el astro puertorriqueño Bad Bunny para el show de medio tiempo y la legendaria banda de punk Green Day para la ceremonia de apertura.

* Dardos contra Bad Bunny: El presidente calificó de “absolutamente ridícula” la elección del rapero, de quien ha dicho anteriormente que “ni siquiera sabe quién es”. Bad Bunny ha sido un crítico vocal de las políticas migratorias de la administración actual.
* Conflicto con Green Day: La banda liderada por Billie Joe Armstrong ha mantenido una postura opositora al movimiento MAGA durante años. Trump fue tajante al respecto: “Estoy en contra de ellos. Creo que es una decisión terrible. Lo único que hace es sembrar odio. Es terrible”.

A pesar de su evidente molestia con los artistas, Trump intentó matizar su ausencia atribuyéndola a la logística del viaje. El mandatario argumentó que el Levi’s Stadium en California está “demasiado lejos” de su centro de operaciones, a diferencia del Super Bowl LIX en Nueva Orleans al que asistió el año pasado.

“Me gustaría ir. Me han recibido muy bien en el Super Bowl. Les caigo bien”, aseguró el presidente, sugiriendo que su relación con la base de aficionados de la NFL sigue siendo sólida a pesar de su fricción con la directiva de la liga.

La ausencia presidencial ocurre en un momento de alta sensibilidad política. Recientemente, miembros de su administración, incluyendo a la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, sugirieron que agentes de ICE podrían tener presencia en el evento, lo que ha generado tensiones con los artistas y sectores de la sociedad civil.

Por su parte, la NFL ha mantenido su respaldo a los músicos. Bad Bunny ya ha adelantado que su presentación será un tributo a “su cultura y su historia”, mientras que Green Day ha prometido “hacer ruido” en el escenario, lo que anticipa un evento cargado de mensajes políticos.