
Con una llamada a la solidaridad, la dignidad laboral y la fraternidad en la región, el papa León XIV concluyó este domingo su histórica visita de tres días a la República del Uruguay.
La primera etapa de su gira apostólica por Sudamérica, que también lo llevará a Argentina y Perú, culminó tras una intensa agenda de compromisos institucionales, pastorales y encuentros multitudinarios con la comunidad local.
El recorrido comenzó el pasado viernes 6 de noviembre a su llegada al Aeropuerto Internacional de Carrasco, donde fue recibido oficialmente por el presidente Yamandú Orsi.
En su primer discurso oficial ante las autoridades de la República, la sociedad civil y el cuerpo diplomático reunidos en la Plaza Independencia de Montevideo, León XIV pronunció un contundente mensaje centrado en los desafíos éticos del mundo contemporáneo.
El pontífice instó a que el avance de la Inteligencia Artificial y la tecnología sirvan como herramientas para “ampliar las capacidades humanas” y fortalecer la justicia social, y no como excusa para debilitar el empleo o marginar a los trabajadores.
Asimismo, reiteró su firme postura en favor de la defensa de la vida y el cuidado de los sectores más desfavorecidos.
Durante la jornada del sábado 7 de noviembre, el Santo Padre mantuvo una agenda volcada al diálogo social y la atención pastoral. En Montevideo, recorrió las zonas vulnerables del barrio de Casavalle y sostuvo un encuentro con la comunidad universitaria en la Universidad Católica del Uruguay.
El momento culminante de la convivencia en la capital uruguaya tuvo lugar en la noche del sábado en el histórico Estadio Centenario. Ante una multitud calculada en más de 70 000 personas, marcada por una destacada presencia de jóvenes que acamparon desde las horas previas, el Pontífice presidió una emotiva vigilia de oración que incluyó música, testimonios de fe y un llamado a “construir puentes de esperanza y diálogo constante”.
El tramo final de la visita se concentró este domingo 8 de noviembre en el interior del país. Antes de la ceremonia central, el convoy papal realizó una breve parada en la localidad de Juanicó (Canelones), donde saludó a miles de vecinos congregados a las puertas de la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús.
Posteriormente, León XIV se trasladó a la ciudad de Florida para acudir a la Catedral Basílica, Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres. Ante una multitud de fieles reunidos en la Plaza Asamblea, el Santo Padre fue declarado Ciudadano Ilustre y ofició la Santa Misa masiva junto a la venerada imagen patrona de la patria uruguaya.
En su última homilía en territorio charrúa, el Papa exhortó al pueblo a mantenerse firme en la fe y la oración.
“Queridos hijos e hijas de esta tierra de Uruguay: vengo como un peregrino para compartir la fe y el cariño. Uruguay, hay que ponerse en camino y permanecer cerca de Cristo”, expresó durante la celebración eucarística.
Tras concluir las actividades litúrgicas y los saludos protocolares en Florida, la delegación oficial emprendió el regreso hacia la capital para preparar el traslado internacional.
Está previsto que a las 15:30 horas de este domingo 8 de noviembre, el papa León XIV y su comitiva despeguen con destino a la ciudad de Buenos Aires.
En Argentina dará comienzo a la segunda fase de su itinerario sudamericano, que contemplará encuentros con autoridades nacionales, visitas a Buenos Aires, la Basílica de Luján y la provincia de Córdoba.