El papa Francisco realizó la mañana de este domingo, la beatificación de Juan Pablo I, el pontífice que duró apenas 33 meses en la sede de San Pedro.

A Juan Pablo I se le atribuye el milagro de la curación milagrosa de un niña argentina que se estaba muriendo pero que se recuperó gracias a las oraciones de un sacerdote local invocándole.

Albino Luciani, fue el último papa italiano, recordado por su eterna sonrisa. Así lo destacó el papa Francisco.

“Con su sonrisa, el papa Luciani logró transmitir la bondad del Señor. Es hermosa una Iglesia con el rostro alegre, sereno y sonriente, que nunca cierra las puertas”.

Miles de personas estaban presentes en la plaza San Pedro de Roma, entre ellas el presidente de la república italiana, Sergio Mattarella.

Desde su repentina muerte, en septiembre de 1978, tras tan solo 33 días de pontificado, circulan teorías sobre su posible eliminación. Se dijo que habría sido envenenado porque quería poner orden en las malas prácticas financieras del banco del Vaticano.