La madrugada del 16 de mayo de se logró observar el espectáculo que brindó el eclipse total de Luna, por lo que cientos de astrónomos aficionados y profesionales han fotografiado el evento.

El eclipse, mostraba como la luna se tornaba rojiza, por el efecto de la luz solar desviada por la atmósfera terrestre, que le confiere ese color tan característico.

La totalidad del eclipse ha podido verse desde el suroeste de Europa, África central y occidental, gran parte de Norteamérica, Sudamérica y la Antártida.