EL MUNDO HABLA ESPAÑOL: BAD BUNNY CONVIERTE EL SUPER BOWL LX EN UNA FIESTA ANTILLANA

El Levi’s Stadium no fue anoche un estadio de la NFL; fue una marquesina en Puerto Rico, un bloque en el Bronx y una discoteca en Medellín, todo al mismo tiempo. En un despliegue de orgullo cultural sin precedentes, Bad Bunny hizo historia al convertirse en el primer artista en liderar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl interpretando un set íntegramente en español, demostrando que el ritmo no necesita traducción.

Desde el primer segundo, quedó claro que Benito Antonio Martínez Ocasio no venía a adaptarse a Hollywood, sino a traer el Caribe a California. El escenario se transformó en un laberinto visual que rendía homenaje a la “Isla del Encanto”, evocando la estética de su aclamada gira Debí Tirar Más Fotos. Entre puestos de comida simulados y la icónica “Casita”, el “Conejo Malo” emergió para detonar la energía con los primeros acordes de Tití Me Preguntó.

Invitados de lujo y giros inesperados
La verdadera sorpresa de la noche llegó cuando los rumores se confirmaron, pero de una manera que nadie esperaba. Lady Gaga apareció en escena, no para una balada pop, sino para interpretar su éxito Die With a Smile a ritmo de salsa, fundiéndose en un abrazo musical con la cultura latina.

Poco después, la nostalgia y la vigencia se dieron la mano cuando Ricky Martin se unió a la fiesta. El veterano astro boricua aportó el toque de elegancia y fuego que terminó por incendiar las gradas, mientras miles de drones formaban la bandera de Puerto Rico sobre el cielo de Santa Clara.
Entre el aplauso y la controversia

Como era de esperarse, un show de esta magnitud y carga política no pasó desapercibido en las esferas del poder. Mientras la crítica especializada alababa la producción y la audacia lingüística, desde la Casa Blanca llegaron ecos de disconformidad. El presidente Donald Trump calificó el espectáculo como “terrible” a través de sus redes sociales, criticando la falta de “valores tradicionales” y asegurando que “nadie entendía lo que decía”.

Sin embargo, Bad Bunny pareció responder de antemano a estas críticas con un mensaje final proyectado en las pantallas gigantes: “The only thing more powerful than hate is love” (Lo único más poderoso que el odio es el amor).

El setlist, que incluyó himnos como Yo Perreo Sola, Safaera y un remix explosivo de Gasolina, culminó con un emotivo pase de lista por todas las naciones del continente, desde Argentina hasta Canadá, cerrando con un grito que retumbó en todo el mundo: “¡Puerto Rico!”.

Anoche, los Patriots y los Seahawks se disputaron el trofeo Vince Lombardi, pero el verdadero ganador fue un idioma que hoy, más que nunca, suena fuerte en el corazón de los Estados Unidos.