
El aumento sostenido de casos de influenzadurante el invierno ha llevado a que hospitales y centros de salud de Nueva York refuercen sus guardias y extiendan horarios, ante la preocupación por saturación en semanas críticas. De acuerdo con un reporte de NBC New York, la presión sobre el sistema sanitario ya se deja sentir: los servicios de urgencias y pediatría muestran una ocupación elevada, sobre todo por la concurrencia de niños pequeños y adultos mayores, los sectores más vulnerables ante el virus.
Las autoridades sanitarias advierten que la circulación simultánea de influenza, COVID-19 y otros virus respiratorios agrava la demanda hospitalaria e incrementa los riesgos en comunidades con menor acceso a prevención. En este contexto, los hospitales del área metropolitana han ampliado la presencia de médicos y enfermeros, además de activar protocolos especiales para responder al repunte. Voces del personal describen la situación. Una enfermera de guardia declaró de manera confidencial para NBC New York: “Las salas están más llenas de lo habitual para esta época”.
Niños menores de cinco años, adultos mayores de 65 y personas con enfermedades crónicas concentran el mayor riesgo de complicaciones. Familias, escuelas y hogares de adultos mayores se han visto especialmente impactados, tal como lo relata una madre de Queens al medio: “En la escuela avisaron que muchos chicos están enfermos”.
El Departamento de Salud de la ciudad y los centros médicos insisten en medidas de prevención para contener la propagación viral. La campaña de vacunación sigue en marcha y los especialistas subrayan que inmunizarse resulta relevante, incluso cuando la temporada ya está avanzada. Desde los centros médicos, la recomendación es enfática: “La vacunación sigue siendo la forma más eficaz de reducir cuadros graves y hospitalizaciones”, recoge NBC New York.
Junto con la vacunación, los médicos sugieren lavar las manos con frecuencia, usar mascarilla en espacios cerrados si se presentan síntomas y evitar acudir a guardias por afecciones leves para no sobrecargar el sistema. Se aconseja buscar atención rápida ante fiebre alta, tos persistente o dificultades respiratorias, sobre todo en niños pequeños o adultos mayores. Un residente del Bronx, consultado por NBC New York, sintetiza el impacto vivido este año: “Esta vez la gripe me pegó más fuerte”.
La recomendación de las autoridades incluye mantener la calma e informarse en fuentes oficiales para distinguir cuándo consultar o permanecer en casa. La coexistencia de varios virus respiratorios y el incremento de la demanda hospitalaria explican la urgencia de extremar los cuidados y de reforzar la campaña de concientización sobre la gripe en toda la ciudad de Nueva York.