
En una noche que prometía gloria para el boxeo mexicano, el Ariake Arena de Tokio fue testigo del fin de una era. El veterano Juan Francisco “Gallo” Estrada cayó por nocaut técnico ante el fenómeno local Tenshin Nasukawa, quien confirmó su estatus de estrella mundial al detener al sonorense antes de iniciar el décimo asalto.
Desde el campanazo inicial, la diferencia de velocidades marcó el ritmo del combate. Estrada, quien subió a las 118 libras buscando coronarse en una tercera división distinta, se encontró con un Nasukawa (8-1) eléctrico.
El japonés utilizó su guardia zurda y un juego de piernas impecable para entrar y salir de la guardia del mexicano, castigando rítmicamente las zonas blandas.
A pesar de la valentía característica del “Gallo”, el castigo acumulado comenzó a pasar factura a partir del sexto round. Un choque accidental de cabezas en el séptimo asalto le restó visibilidad al mexicano, pero fue el volumen de golpes del nipón lo que terminó por doblegar la resistencia del legendario peleador de Puerto Peñasco.
Al concluir el noveno episodio, y tras ver a un Estrada visiblemente mermado que ya no encontraba respuesta al contragolpe de su rival, su entrenador Alfredo Caballero tomó la decisión de no permitirle salir para el décimo.
“La salud de Juan está por encima de cualquier campeonato. Hoy nos enfrentamos a un rival más joven y fuerte en un peso que no es el nuestro”, declaró Caballero al finalizar el encuentro.
Con esta victoria, Nasukawa se posiciona como el retador oficial del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en la categoría gallo. Se espera que su siguiente paso sea la búsqueda de una revancha unificadora contra Takuma Inoue.
Por su parte, Estrada (45-5) deja en el aire su futuro profesional. A sus 35 años y tras una carrera que lo ubica como uno de los mejores pesos pequeños de la historia de México, el retiro parece ser la conversación inevitable en su campamento tras este duro revés en tierras orientales.
Esta victoria representa el triunfo más importante en la carrera de Nasukawa desde su transición del kickboxing al boxeo profesional, logrando retirar de la contienda a un futuro miembro del Salón de la Fama.