El fenómeno de El Niño se intensificará y persistirá con fuerza hasta 2027

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia especializada de las Naciones Unidas, ha emitido una contundente advertencia internacional al confirmar que el fenómeno climático de El Niño se intensificará notablemente durante los próximos meses, alcanzando un grado de severidad muy elevado que podría prolongarse hasta principios del año 2027.

Según los últimos boletines técnicos publicados por el organismo, las previsiones indican una probabilidad cercana al 100% de consolidación y permanencia de este patrón oceánico y atmosférico, impulsado de manera directa por las temperaturas excepcionalmente cálidas registradas en la superficie y el interior del océano Pacífico.

Las autoridades de la ONU señalaron que este episodio climático no solo mantendrá su trayectoria al alza, sino que tocará su punto álgido hacia finales de este año, combinándose con los efectos generales del calentamiento global antropógeno.

Si bien la institución recuerda que El Niño es un fenómeno natural recurrente, advierte que un incremento de tal magnitud en la energía acumulada del planeta amplifica drásticamente los riesgos asociados, propiciando la aparición de eventos meteorológicos extremos mucho más frecuentes y destructivos en diversas regiones del mundo.

Entre las principales consecuencias anticipadas por los expertos figuran alteraciones severas en los regímenes de precipitaciones habituales, lo que se traducirá en un incremento crítico de las sequías prolongadas y los consecuentes incendios forestales en áreas vulnerables como Australia, Indonesia y sectores de Asia, mientras que otras zonas del planeta enfrentarán lluvias torrenciales y desbordamientos fluviales masivos.

Asimismo, los expertos alertan sobre la alta probabilidad de olas de calor extremo tanto en zonas terrestres como marinas, alterando ecosistemas enteros y tensionando los recursos hídricos disponibles.

Ante este panorama complejo, la secretaría general de la OMM ha hecho un llamado urgente a los gobiernos nacionales y a las comunidades globales para intensificar las medidas de preparación y activar sistemas de alerta temprana.

Los especialistas insisten en que, aunque la magnitud física del evento es ineludible, una planificación agrícola adecuada, el refuerzo de la infraestructura de protección civil y la gestión oportuna de los recursos pueden mitigar de forma significativa el impacto socioeconómico sobre la seguridad alimentaria y las poblaciones más expuestas de las regiones tropicales y subtropicales.