
El exbeisbolista de las Grandes Ligas Dan Serafinifue condenado a cadena perpetua tras ser hallado culpable de asesinar a su suegro y atacar a su suegra en su vivienda de California el 5 de junio de 2021. El fallo, dictado el viernes, impuso dos sentencias de por vida por estos crímenes, que según la fiscalía formaron parte de un complot para heredar una fortuna familiar, informó Los Angeles Times.
La condena marcó el desenlace de un caso que expuso los conflictos personales y financieros del exdeportista. De acuerdo con la revista People, los fiscales argumentaron que Serafini planeó el ataque motivado por un préstamo de USD 1,3 millones relacionado con el negocio de un rancho de su esposa y al posible acceso a un patrimonio estimado en USD 23 millones en caso de fallecimiento de sus suegros.
La hija de las víctimas, Adrienne Spohr, calificó a Serafini como “un monstruo que no conoce límites morales” durante la audiencia de sentencia, según recogió la cadena local KCRA. Además, detalló que el ataque devastó su vida y la de su familia, señalando que fue ejecutado mientras los suegros del exbeisbolista se encontraban fuera de casa, sin poder anticipar el peligro.
Spohr subrayó: “él pensaba que se saldría con la suya y cobraría la herencia junto a mi madre mientras ella agonizaba”. Los fiscales expusieron que Serafini se escondió durante tres horas con un arma calibre .22 y disparó directamente a la cabeza de ambos en cuanto regresaron de un paseo en barco.
El asesinato y el vínculo con la fortuna familiar
La investigación estableció que Wendy Wood, la suegra del exjugador, sobrevivió al disparo, pero murió por suicidio en 2022 debido al trauma y la depresión consecuentes al ataque, según informó Los Angeles Times. El préstamo millonario y la presión económica derivada de la administración del rancho familiar situaron la causa profunda del crimen en el terreno de las disputas sucesorias y las dificultades económicas.
La fiscalía planteó la conexión directa entre el deseo de acceder a USD 23 millones de herencia y el doble ataque, dotando al caso de una dimensión financiera excepcional dentro del contexto de crímenes domésticos en la región.