
El Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, confirmó oficialmente que la institución no formará parte del Board of Peace (Junta de Paz), el organismo internacional creado por el presidente Donald Trump para gestionar crisis globales, con un enfoque inmediato en la reconstrucción de la Franja de Gaza.
Tras una reunión en el Palacio Borromeo con representantes del gobierno italiano, el Cardenal Parolin explicó que la naturaleza “particular” de la Santa Sede, cuya misión es moral y religiosa más que política en el sentido tradicional le impide integrarse en una estructura de este tipo.
“Existen cuestiones críticas que deben aclararse”, señaló Parolin, subrayando que la gestión de conflictos internacionales debe recaer prioritariamente en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), institución que el Vaticano considera el foro legítimo para el multilateralismo.
¿Qué es el “Board of Peace”?
La iniciativa, ratificada formalmente por Trump en enero de 2026 durante el Foro Económico de Davos, se presenta como una alternativa o “complemento” a la ONU. Estos son los puntos clave de la actividad de Trump respecto a este organismo:
- Liderazgo Vitalicio: Donald Trump ejerce como Presidente del Consejo, un cargo que, según los estatutos de la organización, no tiene límite de mandato y le otorga autoridad exclusiva para invitar a nuevos miembros.
- Modelo “Pay-to-Play”: El organismo ha generado controversia por exigir una contribución de 1.000 millones de dólares para aquellos países que deseen obtener un asiento permanente, promoviendo una visión empresarial de la diplomacia.
- Enfoque en Gaza: Aunque su alcance es global, su primera misión operativa es la ejecución de un “Plan de 20 puntos” para Gaza. Esto incluye la creación de una Fuerza de Estabilización Internacional y un ambicioso proyecto de reconstrucción económica basado en la inversión privada, liderado por figuras como Jared Kushner y Steve Witkoff.
- Apoyos y Ausencias: Hasta la fecha, más de 25 naciones se han sumado, incluyendo a Argentina, El Salvador, Hungría y varios países árabes. Sin embargo, potencias europeas como Francia y España, además del Vaticano, han declinado participar, citando preocupaciones sobre el debilitamiento de las instituciones internacionales tradicionales.
Más allá de la controversia por la Junta de Paz, el Cardenal Parolin también mostró su preocupación por la guerra en Ucrania. Al cumplirse cuatro años de la invasión rusa, el purpurado confesó un “gran pesimismo”, lamentando que los esfuerzos diplomáticos actuales no hayan logrado abrir una vía real hacia el cese de las hostilidades.