
Por: Sady Palma
En un paso histórico para la salud laboral, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, firmó una orden ejecutiva destinada a proteger del calor extremo a los trabajadores que desempeñan sus tareas al aire libre. La medida busca blindar a cerca de 1.4 millones de empleados, un tercio de la fuerza laboral de la ciudad, frente a las cada vez más frecuentes olas de calor.
La nueva regulación obliga a todas las agencias municipales y a sus contratistas a implementar planes obligatorios de prevención contra el estrés térmico. El decreto beneficiará directamente a sectores vulnerables como repartidores, obreros de la construcción y vendedores ambulantes, quienes enfrentan largas jornadas bajo el sol.
“Nadie debería tener que elegir entre su sueldo y su salud”, afirmó el alcalde Mamdani durante el acto de firma, donde estuvo respaldado por diversos sindicatos locales.
Puntos clave de la medida:
- Planes obligatorios: Las empresas contratistas y agencias locales deberán garantizar descansos, hidratación y zonas de sombra.
- Información multilingüe: Los departamentos de Salud y Emergencias distribuirán guías de seguridad en varios idiomas de forma inmediata.
- Mayor fiscalización: El Departamento de Edificios (DOB) endurecerá las inspecciones en las obras en construcción durante los días de altas temperaturas.
Además, el Departamento de Salud iniciará una investigación para evaluar si los golpes de calor deben catalogarse oficialmente como una condición médica reportable, lo que facilitaría los reclamos de indemnización laboral.
Como complemento a esta orden, la alcaldía anunció que más de 2,200 quioscos digitales de la ciudad (LinkNYC) comenzarán a mostrar en tiempo real la ubicación de los centros de enfriamiento públicos más cercanos. Con esta acción, Nueva York se coloca a la vanguardia urbana en la adaptación laboral ante la crisis climática.