Devastador tornado sorprende a Nueva York y deja graves daños materiales en Long Island

Un fenómeno meteorológico inusual sacudió la tranquilidad de la costa neoyorquina cuando una tromba marina formada en el océano Atlántico evolucionó rápidamente hasta convertirse en un tornado al tocar tierra.

El evento, registrado la tarde del jueves 20 de agosto de 2026, sorprendió a bañistas y residentes locales, generando momentos de gran tensión y movilizando de inmediato a los servicios de emergencia del área metropolitana.

El núcleo de la destrucción se concentró en el Sun and Surf Beach Club, ubicado en Atlantic Beach (Long Island), donde las ráfagas de viento alcanzaron velocidades estimadas de hasta 97 mph (aproximadamente 156 km/h).

Durante los tres minutos que duró el fenómeno, la fuerza destructiva arrancó techos, derribó estructuras y destrozó alrededor de 50 cabañas de una sola planta del complejo. Testigos en el lugar describieron el impacto con escenas de caos, comparando el estruendo y la violencia del viento con el paso de una bomba.

A pesar de la magnitud de los destrozos y de que cientos de personas se encontraban en la zona turística al momento del impacto, las autoridades confirmaron con alivio que no se registraron víctimas mortales ni heridos de gravedad.

Paralelamente al tornado en la franja costera, las tormentas severas descargaron copiosas cantidades de lluvia que provocaron inundaciones repentinas en varios puntos de Nueva York.

Varios tramos viales importantes, incluyendo secciones de autopistas en Queens, sufrieron anegamientos severos que obligaron al cierre temporal de carriles y a la intervención de equipos de rescate para auxiliar a automovilistas atrapados por el agua.