
Ante la inminente llegada de una potente tormenta costera de tipo nor’easter, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró el estado de emergencia para la ciudad de Nueva York y los condados de Nassau, Suffolk y Westchester, instando a la población a tomar precauciones extremas ante los riesgos pronosticados para todo el fin de semana.
El fenómeno meteorológico, caracterizado por ráfagas de viento de hasta 60 millas por hora, marejadas peligrosas y acumulaciones importantes de lluvia, amenaza con provocar inundaciones severas en zonas costeras y áreas bajas, así como posibles cortes en el suministro eléctrico debido a la caída de árboles y líneas de servicio.
Ante este escenario, las autoridades estatales y locales han activado centros de operaciones de emergencia, emitido restricciones de viaje y desplegado equipos de mitigación de inundaciones, mientras recomiendan a la ciudadanía evitar los desplazamientos innecesarios, mantenerse alejada de las playas y asegurar los objetos exteriores de sus viviendas hasta que pase el temporal.