
La violencia vuelve a sacudir las calles de Mineápolis. La policía local confirmó este sábado el fallecimiento de un hombre a manos de un agente federal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), un suceso que ha reavivado el fuego de la indignación civil en un estado ya golpeado por casos recientes de brutalidad policial.
La tragedia quedó registrada en un video que circula masivamente en redes sociales. En las imágenes se observa a varios agentes federales inmovilizando a un individuo en el suelo.
Sin una amenaza aparente que justificara el uso de fuerza letal, uno de los uniformados desenfunda su arma reglamentaria y dispara a quemarropa de manera repetida contra el hombre retenido.
Este nuevo episodio de violencia ha congregado de inmediato a cerca de 100 manifestantes en el lugar de los hechos, quienes exigen a las autoridades locales el arresto inmediato de los agentes implicados.
El ambiente en la ciudad es de hartazgo. Este incidente no es un caso aislado, sino el punto más reciente de una escalada de violencia federal:
* Antecedentes recientes: A principios de enero, la ciudadana estadounidense Renee Good perdió la vida en una redada antiinmigratoria, un error fatal que marcó el inicio de la crisis de confianza actual.
* Exceso de fuerza: Se han multiplicado las denuncias por uso desmedido de la fuerza durante operativos de control migratorio.
* Huelga General: La población ha respondido con una huelga general y movilizaciones constantes, bajo una consigna clara: la salida del ICE del estado de Minesota.
“Es un acto violento innecesario”, declaran los residentes, quienes denuncian que las redadas están convirtiendo los barrios en zonas de guerra.
Hasta el momento, las autoridades federales no han emitido una declaración oficial sobre la identidad de la víctima ni sobre la situación administrativa del agente que efectuó los disparos. Mientras tanto, Mineápolis permanece en vilo, con una ciudadanía que ya no pide reformas, sino la retirada total de los agentes federales de sus calles.