Dios, mis hijos, mis hermanos, mi capacidad de trabajo, mi mamá. Todas esas palabras salieron de labios de víctimas y sobrevivientes de minas antipersonales que hablaron hoy en Cali sobre lo que les ha permitido salir adelante en medio de la adversidad. 

Ocho personas convocadas para hacer parte de la jornada de dos días en la estrategia “Fortaleciendo Capacidades Más Valía” contaron sus historias de vida y ahondaron sobre el inmenso valor que hay detrás de cada una de ellas. 

Epifanía, una mujer de pacífico quien perdió una pierna por causa de uno de esos artefactos, confiesa que, aunque aún están vivas las heridas de su corazón, “Dios salvó mi vida y por eso mismo tengo que encontrar mi propósito”.

Según el Registro Único de Víctimas (RUV) en el Valle del Cauca hay 522 personas afectadas por este hecho. Y a nivel nacional hay incluidas 6.347 personas por accidentes con minas antipersonal, municiones sin explotar y artefactos explosivos improvisados (MAP, MUSE y AEI, respectivamente), de los cuales 5.816 son sujetos de atención, es decir que cumplen con los requisitos de ley para acceder a la reparación integral.

Los participantes expresaron a través de dibujos qué es aquello que los identifica y se integraron también a un taller en que se contó con el apoyo de los profesionales de Programa de Acción Integral contra Minas Antipersonal de la Organización de Estados Americanos (OEA).