Cientos de miles de personas siguen siendo desarraigadas por la guerra en Ucrania, alertaron este martes la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), especificando que la cifra de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares en los últimos meses asciende a casi 14 millones.

Los organismos de la ONU precisaron que ocho millones de personas se encontraban desplazadas internamente en todo el país a finales de abril, un aumento de 322.000 personas en sólo dos semanas, de acuerdo con la OIM.

Otros 5,9 millones de personas debieron cruzar las fronteras para buscar seguridad en otros países, apuntó ACNUR.

Por otra parte, 2,7 millones de personas que se habían desplazado dentro de Ucrania han regresado a sus lugares de residencia, lo que destaca aún más la complejidad de la movilidad dentro de del país.

Según la OIM, el 13% de los retornados, 353.000 personas, indicaron tener la intención de abandonar sus hogares nuevamente debido a la situación actual.

Derechos Humanos

Por otro lado, la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos continúa recibiendo informes y denuncias de graves violaciones de las garantías fundamentales en Ucrania.

Entre esos abusos se alegan presuntas violaciones, amenazas de violencia sexual contra mujeres y niñas, hombres y niños civiles, y desapariciones forzadas y desplazamiento supuestamente cometidas en su mayoría por las fuerzas armadas rusas y sus aliados.

La Misión de Vigilancia de los Derechos Humanos de la ONU en Ucrania está documentando e investigando los casos, algunos de los cuales podrían constituir crímenes de guerra.

Casi 76 días después de la incursión rusa a Ucrania, innumerables civiles siguen atrapados en el horror y la destrucción de la guerra, declararon los investigadores de derechos humanos de la ONU.

La Misión confirmó que más de 3380 civiles han muerto desde el 24 de febrero y que unos 3680 han resultado heridos.

“Hemos oído que había francotiradores en los techos que disparaban al azar a los civiles cuando cruzaban la calle, supongo que como una forma de tratar de mantener a las personas en sus casas y disuadirlas de salir”, dijo Matilda Bogner, jefa de la Misión.

Una vez que sea lo suficientemente seguro y los investigadores puedan visitar el terreno, se espera que el número real de víctimas se ubique muy por encima del actual, incluyendo a los de la devastada ciudad portuaria Mariúpol”, agregó Bogner.

En Bucha y otras ciudades suburbanas al norte de la capital que fueron invadidas por las tropas rusas, los investigadores de derechos humanos registraron el homicidio de más de 300 hombres, mujeres y niños.

“Esto incluye ejecuciones sumarias y disparos contra personas en vehículos, cruces de carreteras, y otros objetivos”, detalló Bogner.