
En un día histórico, el Rey Carlos III y la Reina Camila concluyen hoy su visita oficial a la ciudad de Nueva York, marcando un hito histórico al ser la primera vez que el monarca pisa suelo estadounidense desde su coronación.
La jornada cargada de solemnidad y elegancia, reafirma los lazos culturales y económicos entre el Reino Unido y la Gran Manzana.
La agenda del monarca comenzó con un emotivo homenaje en el Memorial del 11 de Septiembre. Ante las fuentes que marcan la “zona cero”, los Reyes depositaron una corona de flores en memoria de las miles de víctimas, haciendo especial énfasis en los 67 ciudadanos británicos fallecidos en los atentados de 2001.
Este gesto de solidaridad fue seguido por una recepción en la casa de subastas Christie’s, donde se destacó la pujante relación comercial entre Londres y Nueva York, motores financieros del mundo.
La noche neoyorquina se iluminó con los colores de la Union Jack sobre el Empire State Building, mientras en el Rockefeller Center se llevaba a cabo la gala anual del King’s Trust.
Ante una audiencia compuesta por líderes empresariales y figuras de la moda como Anna Wintour, el Rey Carlos III ofreció un discurso centrado en la unidad internacional.
“Las naciones son mucho más grandes cuando trabajan juntas”, expresó el monarca, subrayando que su fundación seguirá apostando por el apoyo a la juventud y la sostenibilidad climática en ambos lados del Atlántico.
La visita a Nueva York es uno de los puntos claves de una gira de cuatro días por los Estados Unidos, programada en el marco de las conmemoraciones por el 250 aniversario de la independencia del país.
Tras su paso por la metrópoli, la pareja real tiene previsto reunirse hoy con autoridades federales antes de partir hacia las Bermudas, cerrando así un capítulo que devuelve la presencia de la Corona británica a las calles de Nueva York tras más de una década de ausencia.