
En un movimiento que ha fracturado la opinión pública de la Gran Manzana, el alcalde Zohran Mamdani ejerció este viernes su poder de veto contra la legislación Intro 175-B, la cual pretendía establecer perímetros de seguridad obligatorios alrededor de centros educativos para prevenir incidentes de carácter antisemita.
La normativa, que formaba parte de un paquete legislativo de seguridad, exigía al Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) la creación de “zonas de amortiguamiento” durante manifestaciones cerca de escuelas y universidades. Los defensores de la ley argumentan que estas zonas son vitales para proteger a los estudiantes de la intimidación y el acoso, citando el aumento de incidentes de odio registrados en el último año.
Sin embargo, en un comunicado emitido desde el Ayuntamiento, Mamdani calificó la ley de “excesivamente vaga y peligrosa”. Según el mandatario, la definición de “instalación educativa” es tan amplia que podría abarcar desde bibliotecas públicas hasta museos, otorgando a la policía un poder discrecional para suprimir protestas legítimas.
“No podemos permitir que el miedo legítimo al odio se utilice como herramienta para desmantelar la Primera Enmienda”, declaró Mamdani. “Nuestras escuelas deben ser seguras, pero no a costa de criminalizar la libre expresión de los estudiantes”.
A diferencia del veto a la ley escolar, el alcalde permitió que la Intro 1-B se convierta en ley. Esta medida sí establece perímetros de protección alrededor de lugares de culto, como sinagogas y mezquitas.
Expertos legales sugieren que este trato diferenciado responde a que la ley de lugares de culto contaba con una mayoría blindada en el Concejo Municipal (44 votos contra 5), lo que hacía que cualquier veto fuera simbólico y fácilmente anulable.